Sesenta y seis palestinos han muerto desde el inicio, ayer, de la ofensiva israelí más mortífera desde el año 2000 en la Franja de Gaza contra los disparos de cohetes, al tiempo que Israel prometió hoy continuar las operaciones.
A la apertura de la reunión de su gobierno, el primer ministro, Ehud Olmert, afirmó que Israel continuará sus operaciones "contra las organizaciones terroristas" en Gaza.
Esta mañana, la violencia continuaba en el norte de la Franja de Gaza con la muerte de cinco palestinos, un día después de que otros 61 perecieran en una amplia operación aérea y terrestre llamada Invierno Caliente, informaron fuentes médicas palestinas.
También ayer, dos soldados israelíes murieron y seis resultaron heridos en violentos combates.
Por otro lado, la aviación israelí destruyó anoche las oficinas del jefe del gobierno de Hamas en Gaza, no reconocido por la comunidad internacional, Ismail Haniyeh.
El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, anunció que Hamas, que controla la Franja de Gaza desde junio de 2007, "pagará el precio y las consecuencias" de "la degradación de la situación" en ese territorio palestino.
"El objetivo de la operación actual, que es poner fin a los disparos de cohetes, no será logrado en los dos próximos días, por lo que continuaremos nuestras actividades (militares) y debemos prepararnos para una escalada", declaró Barak a la radio pública israelí.
A nivel internacional, el Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy la violencia en Gaza y el sur de Israel, en una reunión de urgencia convocada por demanda del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, quien, además, decidió "suspender" las negociaciones de paz con Israel.
Abas condenó ayer la última ofensiva militar israelí lanzada contra la Franja de Gaza y calificó la situación en ese territorio de "más grave que el Holocausto".
"Es impensable que la reacción israelí a los disparos de cohetes palestinos, que nosotros condenamos, sea tan terrible y espantosa", afirmó.
El dirigente palestino hizo esas afirmaciones durante una reunión celebrada ayer en la sede gubernamental de la ciudad cisjordana de Ramala, la Mukata, con miembros del Consejo Nacional Palestino, donde calificó de "muy peligrosa" las recientes incursiones israelíes.
En tanto, los miembros del Consejo de Seguridad "resaltan la necesidad de todas las partes de cesar inmediatamente todos los actos de violencia", según la declaración adoptada.
Libia, el único país árabe del Consejo de 15 miembros, hizo circular un proyecto de resolución a nombre de los Estados árabes, que "condena enérgicamente la muerte de civiles inocentes, incluidos niños", por las fuerzas israelíes.
El texto también llama a "un cese inmediato de todos los actos de violencia, incluidos los ataques militares y lanzamiento de cohetes, y llama a todas las partes a respetar el cese del fuego".
Los miembros del Consejo acordaron que mañana sus expertos tratarán de reconciliar las diferencias sobre el proyecto.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, criticó con anterioridad "el uso desproporcionado y excesivo de la fuerza que ha matado y herido a tantos civiles, incluidos niños", aunque reconoció el derecho de Israel a defenderse.
En respuesta, Olmert estimó hoy que "nadie tiene el derecho moral de criticar a Israel por ejercer su derecho a la autodefensa".
Estados Unidos hizo un llamamiento ayer para que termine la violencia, al tiempo que afirmó igualmente el derecho de Israel a defenderse.
Desde el comienzo de la ofensiva israelí el miércoles, cerca de 100 palestinos han muerto.
Según la televisión pública israelí, un regimiento entero, es decir, unos 2.000 soldados, participan desde ayer en las operaciones en la Franja de Gaza, y se han adentrado hasta tres kilómetros en ese territorio.
Con estos decesos, un total de 6.262 personas ha muerto en los actos violentos israelo-palestinos desde 2000, la gran mayoría palestinos, según un balance de la AFP.
Egipto abrió hoy la frontera con Gaza para permitir la entrada en su territorio de palestinos heridos y el envío de equipamiento médico, tras cuatro días de una intensa ofensiva militar israelí que ha dejado casi 100 muertos.
El paso fronterizo de Rafah se ha abierto temporalmente por motivos humanitarios, informaron fuentes del movimiento islámico Hamas, que gobierna en la franja.
Decenas de heridos y sus acompañantes se agrupaban esta mañana en la línea divisoria, esperando la decisión de las autoridades egipcias de permitir la entrada en su territorio.
Según indicaron las fuentes, Egipto también permite el acceso a la franja de equipos médicos y medicamentos para ayudar a atender a los más de doscientos heridos que han causado las incursiones israelíes llevadas a cabo en los últimos días.
Es la segunda vez que se abre la frontera este año, después de que el pasado mes de enero milicianos de Hamas volasen parte del muro fronterizo, lo que permitió durante once días la entrada masiva de palestinos a Egipto para comprar combustibles y alimentos y escapar al bloqueo que mantiene Israel sobre Gaza desde junio de 2007.
AFP-EFE-Télam