Por una muerte dudosa
Arrestaron al dueño de la quinta de Esperanza
En el acceso este de Esperanza, sobre la ruta 70, se ubican buena parte de las quintas de fin de semana. Foto: Archivo El Litoral

La autopsia reveló que la muerte de la mujer, hallada ayer en una pileta, fue por asfixia por inmersión y no se registraron signos de violencia. No obstante, la Justicia ordenó medidas complementarias.

Si bien el cadáver de Lilia Francino no presentaba lesiones aparentes de ningún tipo, y los resultados de la autopsia así lo confirmaron, el dueño de la quinta, ubicada en las afueras de la ciudad de Esperanza, continúa arrestado hasta tanto se despejen todas las dudas.

El juez de Instrucción de la Segunda Nominación, José Manuel García Porta, ordenó la realización de una serie de medidas complementarias, dadas las inquietudes que el caso plantea. Además, se propone reunir material probatorio que permita sustentar una incriminación, en caso de que la causa diera un vuelco.

Lo cierto es que el único imputado, una persona muy conocida en la comunidad por sus vínculos con entidades intermedias, está intacto. En la revisación policial no se le encontró un solo rasguño que hiciera sospechar de una pelea previa.

Pero si bien la autopsia reveló que la mujer de 46 años falleció por "muerte por inmersión", existe una serie de elementos que despiertan sospechas. Por eso el juez pidió a los forenses que se realicen análisis de vísceras y se practique el hisopado de los órganos sexuales de la víctima.

Hallazgo

El cuerpo fue descubierto ayer, a las 8 de la mañana, cuando el dueño de la quinta llegó a su propiedad y se encontró con la mujer flotando en la pileta, completamente vestida.

Hizo la denuncia y cuando le preguntaron dónde había estado, recordó que pasó alrededor de las 20 del viernes a ponerle cloro al agua, y después se fue a una cena, pero que no volvió al lugar hasta medio día después.

Lo llamativo del caso fue que cuando lo entrevistaron por primera vez en el lugar del hecho, el detenido habría dicho desconocer a la mujer, cosa que luego se sabría que no era cierto.

Además, hay quienes dicen que en esos días se había comunicado por teléfono con Francino, y la lista de esas llamadas también estaba siendo requerida por la Justicia de turno.

Un paso más en la causa fue una extracción de sangre al dueño de casa, que también formará parte del material de prueba, explicaron fuentes informadas, aunque no establecieron para qué fin.

En cuanto a su situación procesal, García Porta evalúa si lo indaga como acusado en el transcurso de esta semana, o lo libera y lo hace comparecer a declarar en carácter testimonial.

El hombre de 57 años está alojado por el momento en la Comisaría 1a. del departamento las Colonias y por lo que se supo, de su familia sólo lo habría ido a visitar uno de sus hijos que además es abogado.