El "hombre-bicicleta" georgiano, Yumber Lezhava, inició el pasado viernes una travesía de más de 11.000 kilómetros que lo llevará hasta Pekín, adonde espera llegar a tiempo para asistir a los Juegos Olímpicos. "Espero que todo acabe bien. Tendré que recorrer unos 11.000 kilómetros, pero seguro que lo conseguiré", dijo Lezhava a los periodistas antes de dar la primera pedaleada.
Lezhava, de 69 años, ya viajó en dos ocasiones en bicicleta desde Georgia a las ciudades sede de los Juegos Olímpicos (Atenas y Sydney). El veterano ciclista es apodado el hombre-bicicleta desde que dio la vuelta al mundo a golpe de pedal entre 1993 y 2002. En 3.333 días Lezhava recorrió 232 países y 600.000 kilómetros, de ellos 264.000 pedaleando en alguna de las nueve bicicletas que empleó en los cinco continentes, incluido el continente blanco, la Antártida.
La vida de Lezhava dio un dramático giro a los 46 años, cuando le diagnosticaron gangrena en el intestino delgado y los médicos le advirtieron que tenía los días contados. Pero el hombre no se rindió y puso todo su empeño en curarse mediante flexiones, hasta que al cabo de medio año sus dolores empezaron a remitir, para asombro de los doctores.
Con una voluntad de acero, Lezhava adquirió tal fortaleza en los brazos que podía hacer hasta 5.011 flexiones a la hora, 43.955 en doce horas y 4.800.000 anuales. Entre sus hazañas figura la de recorrer ininterrumpidamente 300 kilómetros en Australia bajo un calor de 43 grados o viajar por el desierto de Gobi, en la frontera entre China y Mongolia, a 23 grados bajo cero, corriendo el riesgo de morir congelado si se rompía la bicicleta. En Namibia, enfermo de malaria, pasó 22 días hospitalizado y en Suecia huyó de otra clínica para evitar que le amputaran un pie congelado.