La Unidad Regional Uno de Policía comandó ayer un importante megaoperativo de control de tránsito, en cinco puntos estratégicos de la ciudad. Se realizaron 41 detenciones y se secuestraron 18 vehículos. Para coordinar tareas fueron convocados los inspectores de tránsito municipales y una representante del Poder Judicial.
El megaoperativo ordenado por el jefe de Policía de provincia, Daniel Cáceres, comenzó a las seis de la tarde del martes y se extendió hasta la medianoche. Durante las seis horas que duró el procedimiento, unos 300 uniformados registraron a los conductores que circulaban por los principales accesos de la ciudad. Alrededor de 60 móviles policiales estuvieron afectados a ese servicio.
Los lugares estratégicos fueron Boca de Tigre -frente al estadio del club Colón-, la Fuente de la Cordialidad -al este- y las intersecciones de Iturraspe y Perón -acceso a la autopista-, Blas Parera y Berutti y Aristóbulo del Valle y Ayacucho, acceso norte.
Comandaron las acciones el jefe de la URI, comisario mayor Juan Luis Hek, y el subjefe de esa regional, comisario inspector Carlos Brunet. Participaron efectivos de las distintas agrupaciones de la unidad a su cargo; y personal de refuerzo de los departamentos Las Colonias, Castellanos, Rosario, San Jerónimo y San Justo. También estuvieron la Guardia Rural, la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones, y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE).
Como resultado del megaoperativo hubo personas demoradas, aunque también se produjeron detenciones. Sobre un total de 41 casos, 28 conductores debieron aguardar unos minutos por averiguación de antecedentes.
Además hubo un detenido con pedido de captura; 3 por tenencia de estupefacientes (a cargo de la Justicia Federal); 4 por portación de arma blanca; 2 por atentado y resistencia a la autoridad; y 3 por infracción al Código de Faltas.
En cuanto a los vehículos secuestrados serían 14 motos, 3 autos y 1 camión. Entre los principales problemas figuran la falta de documentación, el deplorable estado de conservación y falta de casco, en el caso de las motos.
Además, se secuestró una moto robada, en la que circulaban tres jóvenes que intentaron eludir uno de los controles y fueron atrapados más adelante. El rodado quedó a disposición de la Justicia.
Lo novedoso del caso es que los verificadores de la policía están en el lugar. Antes se secuestraba la moto y luego se verificaba si era robada o no. Ahora, con la policía trabajando en el lugar, esa labor se facilita y hace que quienes conducen vehículos robados queden inmediatamente detenidos.
Junto a la Policía trabajaron los inspectores de Tránsito municipal, que llegaron hasta cada uno de los puntos con los medios adecuados -carretones y grúas- para trasladar los vehículos en infracción.
"Se movilizó muchísima gente", destacó Marcelo Toniolli, subsecretario de Control de la Municipalidad, que ayer suspendió los diagramas propios para acoplarse a los de la Policía. En ese sentido agradeció la invitación al operativo y lo consideró "muy efectivo, porque controlamos cosas distintas de manera conjunta". Del total de los vehículos retenidos, 13 motos, 3 autos y 1 camión, ingresaron anoche al corralón municipal.
También estuvo la fiscal de la Oficina judicial de Causas con Autores no Identificados, María del Carmen Bertone, quien señaló que "se controlaban numeración de motores, cuadros o chasis", y fue así como "se detectaron varios vehículos con pedido de secuestro".
Además adelantó que esta tarde continuarán con tareas de índole similar, en el corralón municipal de avenida Peñaloza, entre Castelli y Hernandarias.
A nivel provincial, se realizó un trabajo conjunto entre gobierno, Gendarmería Nacional y municipios, en el corredor de la Ruta Nacional N° 11, al sur de la provincia.
La subsecretaria de Seguridad Vial provincial, Hebe Marcogliese, señaló que en el primero de los operativos de control realizado en ruta 11, en el acceso sur a la ciudad de San Lorenzo, "se detectaron fallas importantes en materia de seguridad y documentación".
Este fue el primero de una serie de operativos de control de la seguridad vial en las rutas que atraviesan la provincia.
La actividad que comenzó este lunes tiene como objetivo primordial "reducir el alto riesgo que implica conducir bajo los efectos del alcohol; controlar la utilización de los dispositivos de seguridad como luces, cinturón o casco -en el caso de los motociclistas-; la habilitación o seguro automotor; y las condiciones de los vehículos", explicó Marcogliese.
Estos operativos se extenderán durante marzo y abril en diferentes puntos del llamado Corredor 11, que comprende las localidades de Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, Fray Luis Beltrán, San Lorenzo y Timbúes.