Juan Manuel Fernández y Federico AguerEnviados especiales a Gualeguaychú
En Gualeguaychú la causa ambientalista se hizo carne. Luego de la instalación de la planta de celulosa en la vecina Fray Bentos, la localidad hizo propio un reclamo histórico a favor del medio ambiente que no registraba antecedentes.
En este 2 de abril, Gualeguaychú también pasó a la historia por la enorme convocatoria a favor del reclamo del campo. 21 días después del comienzo del paro más homogéneo y auténtico del interior, el lugar convocó a una verdadera multitud (se estiman casi 30.000 personas) de todos los rincones del país.
Bajo un cielo que se confundía con una infinidad de banderas celestes y blancas, fueron llegando de manera pacífica para escuchar a los referentes de la protesta. En el escenario se "amucharon" todos los dirigentes de las principales entidades. Esperando su turno para hablar, Alfredo De Angelis sabía que era la palabra esperada.
Un poco más tarde de los esperado, el acto comenzó con las palabras de Boyero Rondoni, un hombre de destacada trayectoria en la zona, quien combinó con sus palabras el reclamo del campo evocando a los caídos en Malvinas. Después, Raúl Sobredo, un productor local, expuso el manifiesto del campo (ver nota relacionada).
"El melli", como lo conocen en sus pagos, criticó con dureza la actitud del gobierno y dirigió su mensaje de manera particular a la presidenta de la Nación. "Con la obra pública no alcanza, porque los pueblos siguen pobres, queremos que no nos saqueen más. A usted Presidenta de la Nación, (abucheos), que nos guste o no es nuestra presidenta, le pido que no busque revancha, porque la única forma de pacificar un pueblo es gobernando con la democracia, acordándose que el interior existe y que el campo les ha dado la suficiente riqueza para que puedan gobernar. Señora, tenga un gesto de grandeza y vamos a trabajar, ponga a los legisladores a trabajar, deje a los gobernadores libres y esto en poco tiempo se resuelve", exclamó.
En referencia al apoyo brindado por las ciudades, De Angelis se disculpó por el desabastecimiento. "La gente fue a reclamar, y otros se hicieron dueños de la plaza de mayo. Eso no nos gusta, porque no ayuda a la democracia. Le pido disculpas a todos los centro urbanos por el desabastecimiento, pero la presidenta tenía la llave para arreglarlo. Pasaron 21 días y no lo arregló. Nosotros estamos dando un alto en el camino porque no nos queda otra. Cuando hay un problema hay que resolverlo, porque sino el campo va a volver a la ruta y ahí le vamos a demostrar que nosotros no estamos bien, necesitamos una política clara. No puede ser que cinco días antes de empezar la cosecha nos pongan las retenciones, hay gente que no va a sembrar trigo, señora presidenta. En un país de trigo no se va a sembrar trigo!!, vamos a terminar importando este cereal y eso es una vergüenza. Mire si nuestros abuelos se levantan y ven esto, lo que nos dirían", finalizó.
Mario Llambías destacó la altura de los productores para responder a las provocaciones. "Quiero felicitar a los entrerrianos por como lo supieron hacer, como hombres de bien. Si tenemos que empezar a mirar lo que hemos conseguido, el acompañamiento de nuestros pueblos ya lo teníamos. El comercio, la industria y la gente común de nuestros pueblos ya habían pasado la crisis del campo en carne propia, pero también nos siguieron distintos sectores y los grandes centros urbanos", expresó. "Siempre nos planteábamos cómo hacer para que Doña Rosa nos entienda y que se comprenda la situación del hombre de campo, que los argentinos somos el campo, que tenemos que trabajar juntos y que demandamos divisas y que podemos complementarnos desarrollando agroindustrias en el interior para que los jóvenes no tengan que emigrar. Creo que hemos logrado que seamos tenidos en cuenta por la opinión pública. El 70 % de la sociedad está con esta movilización y ese es el triunfo que hemos tenido. De acá para adelante cuando vamos a negociar no nos van a versear más, prometer y no cumplir, porque acá estamos todos para garantizar esto. Es fundamental la unión del campo argentino", dijo.
El titular de CRA reiteró que van a hacer todos lo esfuerzos para tener el país que queremos. "Queremos una política de inclusión, que acabe con la pobreza, la indigencia y que permita el crecimiento de los pueblos como crecen los bolsillos de algunos. Tiene que existir sin duda la posibilidad de estudiar, de tener acceso a la salud, a la seguridad, y la justicia. Nos queda un camino muy difícil; lo que hicimos fue la primer etapa de una plan de lucha, pero esto sigue. No nos conformamos con anuncios escasos y que no fueron implementados. Acá hay que empezar a trabajar firme para conseguir soluciones para todos, los lecheros, los ganaderos, los trigueros, etc", subrayó.
Para Eduardo Buzzi, esta es la consecuencia de no haber prevenido la situación. "Cada vez que hablaba un ministro amontonaba más gente en los piquetes. Esta es la realidad, ni hablar cuando habló la presidenta aquel 25. Pero la verdad es que a raíz de esta protesta pudieron faltar algunos productos, pero la leche estuvo garantizada y fue una de las virtudes que tuvimosque hablía la presidenta: la racionalidad, porque no faltó leche en el país. Podrá haber faltado algún rubro por algunos días, pero: ¿Cómo explican la desnutrición, que en la Argentina se mueran 25 pibes por día por causas evitables?!. Según la Unicef esto pasa en le país de los alimentos y las proteínas. ¿Cómo explican que se quieran justificar demonizando a la soja, que este sistema amortigua los precios en el mercado doméstico?. Y tampoco tiene que ver con la redistribución, se trata de una medida fiscalista y recaudatoria, que tiene como fin llevar recursos del conjunto de la economía de los pueblos a la cada rosada para disciplinar gobernadores e intendentes", atacó.
"Además tiene que ver con pagar la deuda externa, con mantener el superávit fiscal y con haberle pagado al FMI y querer arreglar con le Club de París", agregó.
"Estamos frente a una de las pujas más concretas que se están viviendo por estos tiempos: la de una gran transferencia", destacó. Para Buzzi, el tema es a quién se beneficia con este esquema, ya que se usaron U$S500 millones para las compensaciones, pero muy pocos las cobraron. "La cuestión central es que las compensaciones fueron dirigidas en un 40 % a las cinco grandes empresas, entre las cuales se encuentran los amigos de este gobierno, como la Aceitera General Deheza (con el Senador Urquía de Córdoba), La Serenísima, Molinos y Domenech. Si a eso le llaman redistribución...", ironizó.
Para Buzzi hay que avanzar en este camino y decir con claridad que lo que está pasando. "Es un proceso maravilloso en donde hubo chacareros que en todos los piquetes dijeron presente. Si hubo un paro es porque hubo gente, hubo huevos para que esto sea posible en cada lugar. No le envidio el lugar a los muchachos de Gualeguaychú porque les tocó la mayor exposición, pero en cada piquete de todas las provincias que reclamaron estuvo presente ese sentimiento", expresó. "Hasta el pelo más delgado hace su sombra en el suelo", parafraseó a Martín Fierro.
Se inicia ahora un período clave para las negociaciones. En estos 30 días el gobierno deberá atender a los ruralistas para consensuar las medidas largamente esperadas. Para Buzzi los dirigentes seguirán atentos al reclamo. "Vamos a defender el interés de los productores y las provincias. Todo este proceso es una pueblada que pone límites. Esta plaza suma a miles, que quintuplican lo que quisieron mostrar en Plaza de Mayo, le decimos basta a un modo de gestión política y de la economía, a un sistema cada vez más unitario. No es sólo declamar sin propuestas, ya que ahora viene la etapa de concertación, porque no alcanza decir que va a haber ayuda para los pequeños productores, quienes fueron finalmente reconocidos", finalizó.
Luego del acto, los manifestantes volvieron a sus lugares de origen. el campo marcó la cancha y mostró los dientes. Después de muchos años, su reclamo se hizo oír.
Las entidades del campo abajo firmantes nos dirigimos en nombre de nuestros representados a los poderes públicos, partidos políticos, restantes sectores de la producción y la ciudadanía del país para expresar que la movilización masiva de los hombres de campo -que transcurre en estos días- no tiene precedentes en la historia de nuestro país. Porque otros reclamos que se recuerdan estuvieron localizados en algún punto, región o sector. El actual, en cambio, se ha extendido a todo el país y comprende a todos los rubros de la producción rural. Aunque el disparador ocasional haya sido la soja.
Tampoco se recuerdan antecedentes del apoyo caluroso y espontáneo de toda la ciudadanía, por lo que la incluimos como destinataria de este mensaje.
Esperamos que quienes detentan los poderes de origen electivo a lo largo del país tomen en cuenta de estos innegables datos de la realidad.
Algunos ingredientes de esta titánica y masiva manifestación, relacionados con la vía de echo, no fueron objeto de nuestra decisión deliberada y serena. Nos fueron impuestos por la circunstancias de todos conocidos y determinaron que fuera esa la única forma de lograr que se nos escuche. Antes habíamos intentado vías normales hasta el cansancio. Pero asimismo hemos tratado y logrado que tales ingredientes se mantuvieran dentro de los causes previstos y no devinieran en desbordes indeseados.
Los hombres de campo no usamos pistolas. Solo usamos herramientas de trabajo.
Tampoco hemos nacido para alterar la convivencia o afectar a terceros. Pero si, circunstancialmente, no hemos podido evitarlo es porque este extremo recurso no deseado nos ha sido impuesto.
Quisiéramos volver a la normalidad de la convivencia y el trabajo. Somos conscientes de la fortaleza que nos otorga el apoyo de la ciudadanía. En ella incluimos, por qué ocultarlo, la complacencia de muchos funcionarios, legisladores y dirigentes que nos dan la razón. Sin embargo, nuestro mayor deseo es que se restablezcan lo más pronto posible las condiciones que permitan un diálogo sereno, profundo, que ilumine la ruta rectora del bien común.
Pero esas condiciones no deben simplificarse con superficialidad, reduciéndolas a nuestra aceptación inmediata de medidas que no resuelven el fondo del problema. De esto estamos cansados; y hace mucho tiempo.
Sí, en cambio, deseamos aportar propuestas; escuchar razones y buscar juntos soluciones. Pero que estas no se agoten en los temas de coyuntura.
Queremos también que se echen las bases institucionales para los pasos futuros en el sagrado marco de la Ley y la Constitución.
Ello significa, para decirlo más claro, que sean los poderes legislativos los que establezcan los impuestos. Comprendiendo en este concepto todas las demás imposiciones que, camufladas en otras denominaciones, resultan más onerosas que los propios impuestos. En ese concepto se incluye además el control parlamentario, administrativo y judicial del destino de las imposiciones. Así se hace en todas las democracias verdaderas del mundo. Significa también que queremos recuperar el federalismo perdido y el protagonismo de los pueblos, en un marco de equidad y justicia social.
Cuando esos fundamentos institucionales tuvieron vigencia, Argentina fue uno de los países más respetados del mundo. Y allí queremos volver. Ese es nuestro mensaje, que seguramente ha de ser acompañado por la opinión pública y la ciudadanía. Los poderes públicos tienen la palabra. Nosotros estaremos esperando con la mejor intención. Como siempre. Como corresponde.
Gualeguaychú, 2 de abril de 2008.
Sociedad Rural Argentina
Federación Agraria Argentina
Coninagro
Confederaciones Rurales Argentinas