•Los estilos. La silueta de este invierno retoma los años 50 y se inspira en el New Look creado por Christian Dior. Sus fieles exponentes son la falda lápiz, la cintura hipermarcada y el traje de chaqueta con aires de dandy.
El regreso al refinamiento inglés viene de la mano del trench, las capas, el escocés, los rombos y géneros como el tweed. La camisa blanca con jabot o lazos es de la partida.
En tanto, el espíritu juvenil del Londres de los años 60 se refleja en abrigos y mini vestidos de inspiración infantil con escotes cuadrados o redondos, evasé o formas globo.
Aires masculino para la sastrería, que contempla pantalones XL con el talle subido (como los que usaba Marlene Dietrich), o chupines. Para llevar con sacos con doble solapa o cuellos esmoquin.
A continuación, una variedad de sugerencias en las que se resumen las claves del invierno:
Con una propuesta femenina y urbana, Peuque recibe el invierno. En esta colección se destacan los pantalones ultraceñidos, las calzas y pilotos metalizados que se combinan con strapless con print de cómic o remerones envolventes. También, tejidos de manga corta, manga murciélago, cuellos buche y sacos con lazo. En una paleta de colores en la que conviven el negro, gris plomo, obispo, violeta, fucsia invernal y azul.
Juego de formas, volúmenes y texturas en la propuesta de La Cofradía. Sus diseños se caracterizan por el mix de materiales naturales (algodón, viscosa, lana) con otros más técnicos (brillosos, engomados o metalizados). Volumen y capuchas en sastrería, los tejidos se tornan envolventes y artesanales, y hay variedad de capas y manguines para combinar con vestidos y blusas. En cuanto a la silueta, incorpora la cintura alta en chupines y en falda lápiz, aunque no faltan los pantalones de corte masculino y piernas Oxford.
Desiderata respira la bohemia de las calles de París y propone un nuevo concepto de sofisticación. Para eso, una colección de siluetas alargadas por el talle alto, pantalones XL de lana tizada o denim, con corte masculino que se llevan con suéteres rayados o de rombos. Completa con zapatos abotinados de charol, boinas, bombines y clochés como accesorios fetiches.
En cuanto a abrigos, gana la diversidad de tipologías y estilos en trenchs, parkas y tapados.
Los años 20 toman fuerza para la noche. Entran en escena con hombros descubiertos en vestidos chárleston de cuero y guantes largos. Los brillos y aplicaciones de piedras y bijou, chaquetas charoladas, boleritos en piel ecológica, guantes y zapatos con tachas metálicas, dan el toque joven.
Otra propuesta es la de Markova, inspirada en el glam hollywood de los años 40. Entonces, siluetas que alargan y definen el cuerpo. La sastrería se estructura a partir de los hombros, la cintura se entalla, abundan los pantalones de montar, chaquetas al cuerpo y las mangas adquieren proporciones exageradas (fruncidas, balloon, y murciélago).
Los suéteres extralarge combinan distintos tejidos y el punto grueso. ¿La paleta de colores? Predomina el negro, rojo, violeta, gris y toques de mostaza, terracota y verde.
En la pasarela de BAFWeek, Lacoste presentó su colección inspirada en el fin de semana francés, Le week-end. Todo el estilo chic deportivo de la marca se traslada a camperas y chalecos acolchados.
No faltan amplios chales, pilotos engomados en fuertes colores, sacos tejidos estilo kimonos, twin-set de saco y minivestidos.
Las botas se presentan en dos opciones: en canvas con detalles en charol o abotinadas en gamuza con importante taco alto.
Para Las Pepas, este invierno son protagonistas los vestidos con formas lánguidas y vaporosas, de lana para el día y de seda o satén para la noche. Además, los trench con importantes volados, los tapados baloom, los sacos escoceses colegiales y las polleras tubo se usan para la calle.
Se destacan las prendas en cuero, en especial, los desteñidos, lisos o en croco, tanto para camperas, chalecos y faldas. Al binomio blanco y negro suma el azul marino, naranja, verde inglés y petunia. Divertida y bien a la moda.
Ivanka presenta una línea casual-chic para el día, que combina diferentes texturas y siluetas; para la noche, prendas bien sofisticadas y femeninas. Propone tapados largos hasta la rodilla, con altos cuellos y cintura ceñida que se combinan con fajas de cuero y charol.
También propone pantalones anchos con cintura alta y faldas rectas o evasé que se combinan con blusas de satén y de seda natural en colores brillantes y animal print.
Para lucirse, variedad de vestidos: largos de siluetas envolventes y escotes pronunciados o cortos de cuello alto y espalda descubierta. Todo en géneros nobles como la seda natural y con encajes, bordados en piedras y juegos con plumas. En negro, dorado y violeta.