El próximo martes, funcionarios del gobierno y representantes de las entidades rurales podrían retomar el diálogo, luego del levantamiento de las protestas que duraron 21 días.
Así lo informaron voceros oficiales quienes deslizaron que "al menos el primer encuentro serviría para fijar un cronograma y una agenda de los temas a tratar", donde las entidades del campo sumarían, a los temas planteados por el gobierno, la escasez y el aumento del gasoil.
Tras la fuerte protesta que enfrentó a las partes durante 21 días, tanto el sector agropecuario como la agroindustria siguen frente a escollos similares a los que tenían cuando comenzó la protesta, con énfasis en el cierre de los registros de exportación para trigo.
La promesa oficial de reabrir las anotaciones aún no se cumplió y esa situación se tradujo, nuevamente, en malestar entre los operadores del circuito granario local, quienes se abstienen de realizar negocios con el cereal.
En la misma actividad ayer volvió a percibirse incertidumbre por el devenir que tendrá el comercio de granos, oleaginosas y aceites en el país, aunque se verificaron nuevamente subas de precios en el Mercado a Término de Buenos Aires, tanto para el trigo como para la soja.
El Mercado de Liniers, por su parte, recibió ayer una oferta de vacunos que rondó los 14 mil animales, en lo que representó el mayor ingreso de bovinos en lo que va de este año. Hoy, un día inusual para la actividad, ingresaron poco más de ocho mil vacunos.
Una vez más y manteniendo la tendencia que mostró la plaza ganadera desde antes de la protesta rural, la participación de ejemplares hembra fue elevado en el total de las remisiones del día, así como el de vacas conserva, destinadas a faena para la elaboración de manufacturas.
Ese dato fue considerado relevante, por parte de consignatarios de Liniers, quienes arriesgaron que los frigoríficos estarían esperando una apertura inminente de las exportaciones de alimentos termoprocesados.
También la operatoria mantuvo buen ritmo en las terminales portuarias, ya que continuaron arribando camiones con cargas demoradas por la protesta y, a esta altura de la semana, falta oferta de camiones para la fuerte demanda de transporte que proviene de los establecimientos donde avanza la cosecha de granos gruesos.
Esa necesidad también se advirtió de parte de los industriales del circuito, que necesitan mercadería para no bajar el ritmo de la molienda y procesamiento de granos.
El ex titular de la Aduana Ricardo Echegaray manejará la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), que administra un millonario presupuesto en subsidios al campo, se informó hoy.
Según fuentes oficiales citadas por los principales matutinos porteños, el funcionario kirchnerista se hará cargo del organismo que monitorea el comercio de granos, leche y carnes, como así también el sistema de compensaciones al sector, que mueve 500 millones de dólares anuales.
Hace menos de un mes, Echegaray fue desplazado de la Aduana tras un duro cruce con su superior inmediato, el ex titular de la Afip Alberto Abad, quien también debió dejar su cargo.
Los voceros dijeron al diario Clarín que "su nombre fue sugerido por el jefe de Gabinete", Alberto Fernández.
Ayer, el secretario de Agricultura, Javier De Urquiza, reclamó la renuncia del titular de la Oncca, José Portillo, y de su vicepresidente, Jorge Artundo.
Además, el ministerio de Economía está a punto de designar a los subsecretarios de Agricultura, Ganadería y Forestación, y de de Política Agropecuaria y Alimentos. Allí recalarían Jesús Leguiza y Ricardo Angelucci.
En tanto, en la flamante subsecretaría de Desarrollo Rural y Ayuda Familiar, creada como vía de descompresión a la crisis con el campo, iría el ex secretario de las Ligas Agrarias Osvaldo Lovey, quien es interventor del Instituto de Colonización de la provincia del Chaco.