Valor concreto y símbolo, sudor y lágrimas, ideal y materia, el dinero, específicamente el papel moneda, también cifra la memoria del país. En "Y tú también te vas" (subtitulado "Argentina y el dinero") Patricia Ávila se dedica a observar las innumerables series de billete-moneda nacionales, tantas que la mayoría de nosotros no atinaríamos a recordar las imágenes de los billetes que manejamos todos los días y que nos desvelan por las noches.
Como anota Héctor Schmucler en el prólogo, "este libro se ocupa de esos detalles gráficos no recordados del papel moneda que ha circulado en la Argentina desde que una primera ley, la 1.130, estableció el Peso Moneda Nacional hacia 1891. En los años que siguieron hasta nuestros días, la unidad monetaria cambió 5 veces de nombre y perdió trece ceros: un peso actual equivale a diez billones del signo monetario primigenio (10.000.000.000.000). La cifra es estrafalaria y por eso vale la pena señalarla. Cada bautismo alentó la esperanza de soluciones permanentes para la resquebrajada trama económica que promovía la ilusión de que el nuevo nacimiento sería definitivo".
La autora interroga a los billetes, su técnicas de impresión y diseño gráfico, su iconografía, el proceso de abstracción que conlleva el papel moneda, las distintas etapas en que cambia el sistema monetario en la Argentina, los pesos moneda nacional, los pesos Ley 18.188, el peso argentino, los australes y los pesos convertibles (y las numerosas líneas de acuerdo a la identidad iconográfica y las transiciones entre unas y otras)...
"La `fe' en el papel moneda se sostiene en la creencia en el sistema político que la emite, cuyas representaciones y actores `ponen la cara' en los billetes. La imagen es el resultado de un proceso `alquímico' en que el oro ha sido transmutado por los valores que mantienen la cohesión social y que fueron impuestos por el poder político representado en los mismos". Publicó Adriana Hidalgo.