Corresponsalía Rosario
A partir de las 6 de la mañana de hoy se levantaron los piquetes que mantenían desde ayer los trabajadores de la industria aceitera en las plantas del cordón industrial del Gran Rosario, luego de que se abriera una nueva instancia de diálogo entre la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea), cuyos representantes tenían previsto mantener una reunión en Buenos Aires para tratar de llegar a un acuerdo.
Antes de ingresar a la reunión, Pablo Reguera, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros, explicó a El Litoral que "durante una asamblea que se llevó adelante ayer a la tarde se decidió levantar momentáneamente la medida de fuerza para volver a la mesa de negociación. Esperemos que los empresarios del sector tengan una propuesta superadora", aseguró el sindicalista.
El viernes pasado, Ciara comunicó al gremio que estaba dispuesto en el marco de la paritaria a otorgar un incremento salarial para 2008 del 20 por ciento para los tres mil operarios de San Lorenzo y dos mil en Rosario.
Durante el fin de semana se realizó un plenario de delegados de las empresas aceiteras de la zona, que decidieron arrancar la semana con un paro por 48 horas. La medida de fuerza provocó graves trastornos en el tránsito, ya que la dirigencia gremial decidió aparte del paro bloquear el ingreso de camiones a las plantas. Por eso, la policía debió montar un operativo de tránsito para evitar que se produjeran problemas con los miles de camiones que tenían previsto descargar en las terminales portuarias.
Los piquetes de los empleados adheridos al sindicato que agrupa a los trabajadores aceiteros se instalaron en las plantas de Vicentín, Molinos Río de la Plata, Bunge, Buyatti, Nidera, Cargill, Aceitera General Dehesa y Dreyfus.
El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros reclama un aumento salarial que rondaría el 40 por ciento. La demanda prioritaria del gremio es que un trabajador tenga un sueldo básico de 2.000 pesos y que cobre en adicionales unos 1.000 pesos, conformados por sumas no remunerativas.
Otro punto conflictivo en el cordón industrial estalló la semana pasada luego de que Petroquímica Capitán Bermúdez que fabrica fundamentalmente cloro anunciara en el Ministerio de Trabajo que dejaría de producir, y despediría a los 70 empleados que posee actualmente. Ante la decisión de la empresa los operarios de la ex Electroclor decidieron seguir concurriendo a sus lugares de trabajo para evitar un posible vaciamiento de la firma del empresario Sergio Taselli.
Los representantes de Petroquímica Capitán Bermúdez y del sindicato de Químicos y Petroquímicos mantuvieron ayer una reunión en la sede de la Secretaría de Trabajo provincial. Al no haber ningún tipo de acuerdo la empresa envió a sus abogados se pasó a un cuarto intermedio para el viernes próximo, cuando las partes vuelvan a encontrarse con propuestas superadoras.
"En asamblea se resolvió que vamos a cumplir los horarios que nos corresponden aunque la empresa no quiera producir y vamos a cuidar la planta. Y si hay que ocuparla, vamos a ocuparla y a exigir que el Estado provincial y los legisladores hagan lo que tengan que hacer para que la actividad siga, porque esto no afecta solamente a los trabajadores de la fábrica y a sus familias; el cierre también perjudicaría a otras actividades de la zona que utilizan el cloro que se produce en Petroquímica Capitán Bermúdez", explicó Daniel Santillán, secretario general del sindicato.
El Banco Central
anunció que profundizó durante el primer trimestre el "sesgo prudencial" de la política monetaria, y cumplió su programa al ubicarse el M2 (dinero en efectivo más depósitos a la vista) en 149.800 millones de pesos, alrededor de mil millones por debajo del escenario base. Destacó que ""tanto las tasas de interés como el resto de las variables monetarias muestran signos de estabilidad, a pesar de las turbulencias financieras internacionales".
El conflicto gremial se originó después de que se conociera que Petroquímica Capitán Bermúdez le había rescindido el contrato a Poliservicio SA, la firma que suministraba el personal que relevaba los turnos de sábados y domingos para cubrir vacantes por períodos vacacionales. Si bien representantes de la empresa y del sindicato mantuvieron varias reuniones, no hubo acuerdo por los reemplazos de los fines de semana y hace casi un mes la producción de cloro quedó interrumpida.
En la notificación enviada el 8 de abril al Ministerio de Trabajo provincial la empresa argumenta que Petroquímica cierra a causa de las pérdidas económicas que acarreó el conflicto gremial. También desde la firma aducen problemas por cambios de proveedores y contratos que quedaron sin efecto.
El dato más contundente es que Celulosa Argentina, que se encuentra en el mismo predio que la ex Electroclor, ya está terminando una serie de cambios en los métodos para blanquear el papel, y dejará de utilizar cloro puro como lo hacía desde hacía más de 80 años. Celulosa compraba el 80 por ciento de la producción de cloro que se fabricaba en la ex Electroclor.