El Instituto Nacional del Teatro publicó "Saulo Benavente, ensayo biográfico", obra de la investigadora teatral Cora Roca. El libro pertenece a la Colección Homenaje al Teatro Argentino. En su prólogo, el notable dramaturgo Carlos Gorostiza recuerda que "Saulo viajero. Viajero por los exteriores del mundo y por sus propios interiores. Viajero intransigente, desafiante de toda clase de límites y fronteras. Así era Saulo. Y es claro que su vida, generosa en medidas, en aires, en tiempos y en espacios, sólo habría podido ser explicada, comentada o relatada por un espíritu parecido al suyo. Y ese espíritu estuvo. Fue el de Cora Roca. Cora tomó del brazo a Saulo e investigó libremente toda la historia de su vida viajera. Viajó con él. No necesitó perseguirlo. Recorrió su vida junto a él descubriéndolo, admirándolo, amándolo. Amándolo a él, al del amor pródigo, al del amor generoso y paradojalmente autárquico. Amándolo como casi todos nosotros, los que hemos estado cerca de él, lo hemos amado".
El camino que recorre Cora Roca -continúa Gorostiza- se inicia antes del nacimiento físico de Saulo; se inicia cuando él solo estaba naciendo en la voluntad y la imaginación de sus ancestros. Cora Roca viaja hacia el pasado y llega hasta las tierras feraces de España para regresar en el siglo pasado acompañando a los futuros padres de Saulo. Ellos iniciarían aquí sus vidas enriquecidas por aventuras en los escenarios del circo, del teatro y de la vida.
Hasta que Saulo nace. Y es aquí donde comienza la verdadera aventura. Cora es testigo primero del nacimiento del pequeño Saulo y luego de sus andanzas en los conventillos de la inmigración, en las carpas maternales de los circos y en las complicaciones de las urdimbres familiares. Pero Cora descubre algo más. A través de la exuberante red de manifestaciones de arte y de incansable colaboración con el mundo cinematográfico y teatral -sobre todo teatral- Cora descubre a Saulo poeta.
Saulo Benavente -finaliza- no llegó a cumplir su sueño más o menos oculto de fundar un teatro personal. Pero es posible que se haya ido sabiendo -como hoy lo sabe Cora y todos nosotros, sus amigos- que él fue fundador de una gran parte de la escena argentina.