Internacionales: INTE-02 Benedicto XVI inicia visita de seis días a EE.UU.

AFP

El Papa Benedicto XVI inició hoy una visita de seis días en Estados Unidos, la primera desde el inicio de su pontificado hace tres años, que lo llevará a Washington y Nueva York.

El presidente estadounidense, George W. Bush, a pocos meses de dejar la presidencia, reserva a Benedicto XVI un recibimiento excepcional, según informó la Casa Blanca.

Bush y su esposa Laura recorrerán hoy las pocas decenas de kilómetros entre la Casa Blanca y la base aérea militar de Andrews, en el sudeste de Washington, para recibir al Papa en su condición de jefe de Estado cuando descienda del avión.

Entre 9.000 y 12.000 invitados son esperados mañana en los jardines de la Casa Blanca, si el clima lo permite, para la ceremonia de bienvenida.

Esto sería una cifra superior a los 7.000 invitados que recibieron con gran pompa en mayo de 2007 a la reina Isabel II de Inglaterra, y tal vez más asistentes que a ninguna otra ceremonia análoga bajo la presidencia de Bush.

"Aquí muchos hablamos inglés, otros español y algunos francés, pero para el Papa tenemos una voz única", dijo Orlando Grimaldi, un hispano miembro de un coro que va a cantar durante la visita del Papa.

La policía estadounidense adoptó medidas de seguridad excepcionales para la primera visita de Benedicto XVI a Estados Unidos.

"El Papa está tranquilo y sereno por el viaje a Estados Unidos", aseguró a Radio Vaticano el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de la Santa Sede, al ser interrogado sobre las presuntas amenazas terroristas contra Benedicto XVI.

"Nosotros confiamos en el dispositivo de seguridad que el gobierno estadounidense dispone en todos los lugares por donde pasará el Santo Padre, como ocurrió en Turquía", agregó.

Se trata de la primera vez que un Papa viaja a ese país después de los atentados de setiembre de 2001, por lo que los dispositivos de seguridad fueron reforzados.

El mes pasado, el líder de la red Al Qaeda, Osama Ben Laden, organización considerada responsable de los atentados del 11 de setiembre de 2001, acusó al Papa de protagonizar "una nueva cruzada" contra el Islam.

Bajo la divisa "Cristo nuestra esperanza", la visita papal se produce en medio de una reñida campaña electoral en Estados Unidos y un gran descontento de los estadounidenses con la guerra en Irak, en momentos en que las bajas norteamericanas en Irak superaron los 4.000 soldados en cinco años.

Y la Iglesia todavía sufre las consecuencias de los sucesivos escándalos de curas pedófilos en Estados Unidos.

Los hispanos, que se convirtieron en uno de los principales pilares de la Iglesia Católica norteamericana, se dirigirán al Papa para que se pronuncie contra las medidas impuestas a los inmigrantes indocumentados.