Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
Estudiantes de La Plata se adjudicó anoche el grupo 2 de la Copa Libertadores de América, luego de doblegar como local a Deportivo Cuenca de Ecuador por 2 a 0, y se clasificó para los octavos de final del certamen continental.
Con este resultado, Estudiantes se adjudicó el grupo 2 con 11 unidades, seguido por Lanús -que venció a Danubio, en Uruguay- con 10, Deportivo Cuenca con 6 y Danubio con 4.
Estudiantes no jugó bien, pero le alcanzó con el peso de sus individualidades para quedarse con un triunfo tan merecido como lógico frente a un rival que no mostró argumentos para revertir la historia. Si bien lució lejos de su mejor nivel y exhibió, sin temor a equívocos, su peor rendimiento en lo que va de la Copa, al "Pincha" le sobró con las ganas de Braña, los pelotazos de Verón y la colaboración del resto. Además, el local sacó provecho de la poca ambición de su rival, que casi nunca lo inquietó.
Lo mejor del primer tiempo fue el gol de Lázzaro. Verón metió un pelotazo para la subida de Piatti por izquierda, hubo un rebote y la pelota derivó hacia la medialuna del área donde el ex delantero de Tigre, después de acomodarse, definió con un derechazo bajo que ingresó contra el palo izquierdo de Klimowicz.
En la segunda etapa, continuaron muy retenidos los carrileros de Estudiantes, Moreno y Fabianesi por la derecha y Benítez por el sector izquierdo. Esto posibilitó que Deportivo Cuenca pudiera manejar un poco el balón a través de Castillo y García, aunque sin profundidad como para inquietar a Andújar.
Con el transcurrir de los minutos, Estudiantes presionó más arriba, se hizo dueño absoluto de la pelota y dio la impresión de que en cualquier momento iba a aumentar la diferencia. Y así ocurrió a los 39 minutos, cuando Galván lanzó un centro desde la derecha y Wila, en su afán por rechazar, no hizo más que introducir la pelota dentro de su propio arco.
Fue victoria y clasificación de Estudiantes, que sigue apostando a los dos frentes y hasta ahora no le va nada mal.
En tanto, Lanús venció 2 a 1 a Danubio, en Montevideo, y con este resultado se clasificó segundo del grupo 2 de la Copa Libertadores y avanzó a los octavos de final.
Danubio y Lanús salieron a estudiarse, a tratar de esperar qué hacía el rival para comenzar a hacer su propio juego. Durante los primeros diez minutos de juego, ninguno de los dos asumió riesgo alguno, algo llamativo sobre todo de parte del equipo uruguayo, que estaba obligado a ganar y golear a Lanús para aspirar a clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores.
El entrenador de Lanús paró dos líneas de cuatro bien definidas y bien juntas, seguramente esperando que los uruguayos salieran con todo en búsqueda del triunfo para aprovechar los espacios.
El gol marcado por Estudiantes a Deportivo Cuenca enseguida llegó a los oídos de todos en Montevideo y generó tranquilidad a los dos equipos, porque Lanús con el 0-0 parcial se estaba clasificando y Danubio podía soñar con avanzar de fase.
Sobre el final del primer tiempo, Lanús comenzó a adelantar lo que se vendría, porque en una misma jugada tuvo tres veces la oportunidad para abrir el marcador: primero José Sand, mano a mano con el arquero, tuvo el gol pero la pelota pegó en el travesaño, y aunque el rebote lo tomó Valeri, su remate dio en el palo; luego volvió a aparecer el ex delantero de River, Colón y Banfield, entre otros, pero no le acertó al arco.
Ese anuncio del conjunto de Cabrero fue un presagio de lo que se vendría, porque a los siete minutos del segundo tiempo Sebastián Blanco, con una buena definición, y poco después Sand, tras una excelente asistencia de Acosta, pusieron a Lanús 2-0 arriba en el marcado y allí se terminaron las ilusiones de los uruguayos.
Danubio intentó una reacción, con más empuje, con más "garra charrúa" que fútbol, pero no tuvo claridad, aunque sobre el final anotó Bardaro, pero ya no había tiempo para más.
Más allá de la clasificación, como segundos del grupo 2 de la Copa Libertadores para los octavos de final, una de las cosas positivas para el "granate" fue que volvió a tener el juego vistoso y equilibrado que lo llevó a ser el campeón del fútbol argentino.