El titular del comité nacional de la UCR, Gerardo Morales, envió una señal de conciliación al sector de los radicales cercanos al gobierno y aseguró que aquellos que actúen "con dignidad, van a tener las puertas abiertas" para retornar al centenario partido.
Luego de conocerse el malestar de algunos referentes del grupo de los "radicales K" por la falta de diálogo con el kirchnerismo, Morales pareció moderar su postura intransigente con los disidentes y propuso un "examen de conciencia" para los que se alejaron del partido en medio de la crisis interna.
"Todos los dirigentes que no están sancionados tienen las puertas abiertas. Los `radicales K' deben hacer un examen de conciencia, mirar bien. Tampoco debe haber actitudes espasmódicas: ahora tiene un problema el gobierno, me voy; si le va bien, vuelvo", precisó el presidente del partido.
Con la crisis partidaria que generó el viraje al kirchnerismo del ex candidato presidencial Roberto Lavagna en enero pasado, surgieron reclamos internos para rever la estrategia partidaria e, incluso, hubo sectores como el radicalismo porteño que impulsaron la apertura de la fuerza a los disidentes, que se fueron tanto con el kirchnerismo como con la Coalición Cívica.
La última semana, la UCR inició un proceso entre los afiliados de ratificación de la doctrina partidaria, que confirma el rol opositor del radicalismo y, de alguna manera, invita a retornar a todos aquellos que se alejaron circunstancialmente.
La única condición para poder retornar es no estar sancionado, como ocurre en los casos del vicepresidente Julio Cobos -expulsado del partido-, y de los gobernadores Miguel Saiz y Gerardo Zamora, suspendidos en su afiliación.
En declaraciones a radio América, Morales sostuvo que "no somos una colonia del kirchnerismo, no tenemos al matrimonio como jefatura política", y que los "radicales k" que actúen "con dignidad van a tener las puertas abiertas".
Asimismo, Morales no descartó una eventual alianza con la Coalición Cívica o el socialismo para las elecciones legislativas del año que viene. Empero, recordó que "ya hemos tenido experiencias bastante negativas en cuanto a concertaciones, coaliciones, alianzas. Hay que ir despacio. Se tienen que sostener sobre la base de la conjunción de partidos políticos, y no de personas. Hay un escenario para trabajar, no lo descarto, pero por ahora es prematuro".
Por su parte, un grupo de intendentes "radicales K" de la provincia de Buenos Aires llevó sus cuestionamientos al vicepresidente Julio Cobos -máximo referente del sector-, por la poca participación que tiene el sector en el diseño de las políticas oficiales, en especial vinculadas con el agro.
Los intendentes también se quejan por la falta de diálogo con el gobernador Daniel Scioli, por lo que Cobos gestionó una reunión entre el mandatario y los jefes comunales para acercar posiciones.
Según se informó, Scioli los recibiría el próximo miércoles 23 en La Plata, para atender las demandas de los radicales. En el encuentro con Cobos, los intendentes Héctor Gutiérrez, de Pergamino; Ariel Santalla, de Ramallo; y Mario Barbieri, de San Pedro, le pidieron que los ayude a iniciar "el diálogo con el gobierno provincial", por cuanto "queremos ser parte del gobierno y discutir las políticas".