Internacionales: INTE-01
Recepción con gran pompa para Benedicto XVI en Estados Unidos
El Papa se avergüenza por los abusos sexuales de sacerdotes
El Sumo Pontífice, junto al presidente estadounidense George W. Bush, en el acto de bienvenida realizado en la Casa Blanca de Washington D.C., EE.UU. El Papa, que celebra hoy su 81° cumpleaños, realiza una visita de seis días por Estados Unidos. Foto: AGENCIA EFE.

Benedicto XVI, en visita a EE.UU. por primera vez, fue recibido con gran pompa en la Casa Blanca hoy donde abordó junto al presidente George W. Bush temas como la inmigración o la lucha contra el terrorismo.

El Papa Benedicto XVI llegó a Washington en su primer viaje oficial como Pontífice a Estados Unidos, pero antes de aterrizar dijo que se sentía "profundamente avergonzado" por el asunto más espinoso de su visita, los escándalos de abusos sexuales por parte de sacerdotes.

"Es un gran sufrimiento para la Iglesia en Estados Unidos y, en general, así como para mí personalmente, que esto pueda ocurrir", señaló el Sumo Pontífice a la prensa que lo acompañó en el vuelo al país del norte, informó la agencia de noticias alemana DPA.

De este modo, el Papa Ratzinger eliminó las dudas sobre cómo trataría el asunto que le costó a la Iglesia estadounidense unos 1.500 millones de dólares en compensaciones y, sobre todo, un daño casi irreparable a su imagen.

De hecho, el Pontífice sólo visitará Washington y Nueva York y no estará en Boston, el epicentro tradicional del catolicismo estadounidense y el foco principal del escándalo.

"Al leer las historias de esas víctimas, es difícil para mí entender cómo es posible que haya curas que hayan cometido una traición semejante. Su misión es ofrecer sanación, ofrecer el amor de Dios a esos niños. Estamos profundamente avergonzados y haremos lo que sea para que esto no vuelva a ocurrir en el futuro", añadió.

Hasta el domingo

Con el asunto más controvertido resuelto casi antes de empezar, el Papa arrancó una visita que hasta el domingo tendrá como puntos clave, la entrevista que se llevaba a cabo hoy con el presidente estadounidense, George W. Bush, en la Casa Blanca, el discurso ante las Naciones Unidas el viernes y las dos misas multitudinarias en ambas ciudades.

Al pisar suelo estadounidense, Benedicto XVI fue recibido al pie de la escalerilla del avión por el propio Bush, su esposa Laura y Jenna, una de sus hijas.

Al recibir al Pontífice, Bush realizó una leve inclinación de cabeza y le estrechó la mano, mientras se intercambiaban unas palabras.

Después lo saludaron Laura y Jenna Bush, que también estrecharon su mano. Mientras duraban los saludos, los dos centenares de invitados a presenciar la llegada del Papa se hacían oír con gritos y vítores al Pontífice.

A continuación, Bush y el Papa caminaron hacia la terminal de recepción de invitados de la base aérea, donde desaparecieron de la vista del público.

El gesto de Bush acudiendo a recibir al Papa no tiene precedentes: nunca un presidente de Estados Unidos abandonó su residencia de la Casa Blanca y acudió a la base aérea de Andrews a recibir a un dignatario extranjero.

Bush recorrió además los aproximadamente 16 kilómetros en coche. Su helicóptero, Marine One, no puede aterrizar como es habitual en los jardines de la Casa Blanca, que fueron preparados para acoger hoy -día en que el Papa cumple 81 años- la ceremonia de recepción para el prelado a la que asistían entre 9.000 y 12.000 personas.

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, calificó esta visita como "histórica", "maravillosa". Aseguró que la ceremonia de bienvenida al Papa sería "una de las más importantes jamás realizadas en la Casa Blanca".

En la oficina Oval, los dos hombres mantenían hoy una conversación prolongada sobre los derechos humanos, las libertades religiosas, la inmigración, la lucha contra el terrorismo y los extremistas, en particular en Medio Oriente, indicó la portavoz de la Casa Blanca.

La ayuda a África y la situación en Líbano, donde vive una importante comunidad cristiana, deberían también estar a la orden del día.

El Papa luego viajará a Nueva York, donde completará su visita de seis días en Estados Unidos. En esa ciudad pronunciará el viernes un discurso ante las Naciones Unidas y visitará el sitio de los atentados de setiembre de 2001, Ground Zero.

Estados Unidos cuenta con 70 millones de católicos, un cuarto de su población. Benedicto XVI es el segundo Papa en visitar la Casa Blanca desde que lo hizo Juan Pablo II, quien fue recibido por Jimmy Carter en 1979, y su visita es la novena de un Papa a Estados Unidos.

País de fe

"Nuestra Nación le da la bienvenida y valoramos su ejemplo", dijo Bush durante una elaborada ceremonia de bienvenida al Papa Benedicto XVI, con quien se reunió en privado en el Despacho Oval.

"Nuestra Nación está conmovida y honrada de que usted decidió visitar EE.UU. en su cumpleaños", agregó Bush, al agradecer también que, ante la amenaza del terrorismo, el Papa propaga "el mensaje de que Dios es amor".

El mandatario estadounidense dijo que en EE.UU., el Papa encontrará un país de "oración" y "compasión", porque "los estadounidenses creen que a una sociedad libre se la mide por cómo trata al más débil y más vulnerable entre nosotros".

"En nuestra nación coexiste la fe y la razón", continuó Bush, al destacar los esfuerzos de su país por erradicar las enfermedades, aliviar la pobreza y promover la paz en "sitios sumidos en la oscuridad de la tiranía y la desesperanza".

Exigen la renuncia de Rice

Tres grupos liberales sumaron hoy fuerzas en una campaña publicitaria para exigir la renuncia de la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, por su participación en reuniones en las que se autorizó la tortura de detenidos.

Los grupos TrueMajority.org, Brave New Films, y Democracy for America anunciaron hoy en un comunicado conjunto el lanzamiento de la página web CondiMustGo.com y una campaña de anuncios televisivos en los que exigen la renuncia de Rice.

Según estos grupos, Rice, desde su cargo como asesora de Seguridad Nacional antes de ser nombrada secretaria de Estado, participó en reuniones en las que funcionarios de alto rango del gobierno del presidente George W. Bush "seleccionaron" ciertas técnicas de torturas para ablandar a presuntos terroristas.

La página de Internet incluirá una petición a favor de la dimisión de Rice y un nuevo video de Brave New Films que "documenta su participación" en esas reuniones de estrategia y "cómo mintió al Congreso y a la nación" sobre el uso de la tortura.

Los tres grupos instan a los aspirantes presidenciales a que exijan la renuncia de la jefa de la diplomacia estadounidense.

Los anuncios televisivos saldrán al aire mañana por la noche en Pensilvania, donde los candidatos participarán en un debate nacional.

"Condoleezza Rice ayudó a decidir cómo torturar a la gente, ése es el asunto", dijo el director de Internet de TrueMajority.org, Matt Holland.

El pasado 9 de abril, la cadena televisiva ABC dijo que, según fuentes anónimas, Rice, quien fue asesora de Seguridad Nacional y otros funcionarios, entre ellos el vicepresidente, Dick Cheney, y el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, se reunieron en secreto en decenas de ocasiones para discutir las técnicas de tortura que podrían utilizarse contra miembros de Al Qaeda.

Esas fuentes agregaron que las discusiones del grupo selecto de asesores del Consejo de Seguridad Nacional fueron muy detalladas y en ellas incluso se aprobaron técnicas como la privación del sueño y la asfixia simulada.

Dos días después, el presidente Bush dijo en una entrevista con la misma cadena que estaba al tanto de las reuniones en las que se discutieron y aprobaron tácticas de interrogatorios a los detenidos por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

"Sí, estoy al tanto de que nuestro equipo de seguridad nacional se reunió sobre este asunto y yo lo aprobé", declaró Bush a la periodista Martha Raddatz de la cadena ABC.

81 años

El Papa Benedicto XVI celebra hoy su 81 cumpleaños con su encuentro con el presidente, George W. Bush, en la Casa Blanca, y un almuerzo privado con los cardenales estadounidenses.

Fue recibido por Bush, como es tradición en el caso de los jefes de Estado, en el jardín de la Casa Blanca, con 21 disparos de cañón y el desfile de las bandas militares "Old Guard Fife" y "Drum Corps", y cerca de 10.000 personas esperaban al Papa fuera de la residencia presidencial.

Télam-AFP-EFE