Acusaciones mutuas de corrupción y golpes bajos se multiplicaron ayer en Paraguay a cinco días de una elección en la que el Partido Colorado ve amenazados sus 60 años en el poder, y el presidente Nicanor Duarte llegó a denunciar a "agitadores" venidos de Ecuador y Venezuela.
"Agitadores de Venezuela y Ecuador vinieron y están alojados en hoteles céntricos para enturbiar las elecciones", denunció Duarte a una radio local.
"Plantean quemar propiedades, estaciones de servicio y otros recursos para perturbar la paz social. El responsable de la violencia y la muerte va a ser Fernando Lugo y su camarilla de delincuentes y secuestradores", señaló.
Los rivales del ex obispo izquierdista Fernando Lugo -candidato favorito según las encuestas- afirman que recibe apoyo de los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Rafael Correa (Ecuador).
En ese marco, el oficialista Partido Colorado, cuya candidata es Blanca Ovelar, y la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace, escindida del Partido Colorado) del ex general Lino Oviedo intercambian golpes cruzados con la coalición izquierdista de Lugo, primero en las encuestas pero por escaso margen.
"No votes a la bestia 666. Católicos: Lugo no nos salva, nos hunde en el infierno", dice un nuevo cartel sin firma que la AFP vio pegado en varios muros de Asunción. "La corrupción en el país tiene nombre y apellido: Fernando Lugo", agrega.
Una mujer embarazada sonríe irónicamente mientras lee el cartel. "Cada día salen más cosas contra él, y van a ir apareciendo más hasta el último momento", dice. "La campaña es súper sucia, siempre fue así, cada uno habla mal del otro, el que está en un puesto tiene miedo a perderlo y va subiendo los golpes", agrega la mujer, quien dice llamarse Beatriz Castro y que votará por Lugo.
Pero los luguistas no se quedan atrás. "Ya van a ver, que se prepare la gran rosca mafiosa, que se acabó la corrupción", dice un coro pegadizo -similar a los cánticos futboleros- en un spot radial del Movimiento al Socialismo (P-Mas), que integra la coalición de Lugo.
Mientras tanto, el equipo de Oviedo salió a desmentir que fuera a pedir a sus seguidores que voten por la oficialista Blanca Ovelar.
"Lino pediría voto por Blanca el domingo", según el diario ABC, que afirmó que el presidente Duarte -mentor de Ovelar- "facilitó la libertad de Oviedo", que hasta setiembre estaba preso en una causa por intento de golpe de Estado.
"Desmiento categóricamente esa información falsa, tendenciosa y malintencionada", dijo César Durán, portavoz de Oviedo.
"Esto ocurre porque el Partido Colorado está a pocos días de perder una hegemonía de 60 años", agregó.
Finalmente, la prensa local denunció que el padrón de la Justicia Electoral incluye a nacidos antes de la Guerra de Triple Alianza en 1865, cédulas cuadruplicadas y "un festival de muertos que siguen vivos", habilitados para votar en las elecciones.
Las presidenciales paraguayas del domingo lidian con la seguridad energética de sus vecinos Argentina y Brasil, ambos altamente dependientes de las hidroeléctricas que comparten con Paraguay, ya que la revisión de esos contratos ha sido el gran tema de la campaña electoral.
Los tres candidatos paraguayos han propuesto revisar los tratados de las hidroeléctricas de Itaipú (Brasil-Paraguay) y Yacyretá (Argentina-Paraguay), firmados durante las dictaduras en 1973, y que consideran injustos para su país.
En Brasil, donde más repercusión ha generado ese reclamo, el temor es que se repita una situación como la ocurrida con Bolivia, que presionó y consiguió aumentar el precio del gas vendido a la Argentina y Brasil, tras la elección del presidente Evo Morales.
Brasil consume el 95 % de la electricidad producida en Itaipú, la mayor hidroeléctrica del mundo en funcionamiento, y que cubre el 19 % de sus necesidades. En Yacyretá, el 98 % de la energía va a la Argentina y abastece el 17 % de su consumo.
Brasil y Argentina pagan a Paraguay por la energía que le correspondería y no consume.
AFP