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La manera en que las cuestiones ambientales son tratadas en los medios de comunicación y en el discurso científico fue el tema de una charla organizada por el Centro de Protección a la Naturaleza. La cita fue en la escuela Almirante Brown de nuestra ciudad y participaron del panel los comunicadores Silvana Buján, de la ONG Bios Argentina (Mar del Plata), y Javier Rodríguez Pardo, del Movimiento Antinuclear Chubut y Unión de Asambleas Ciudadanas, y el presidente del Cepronat, Carlos Manessi.
El encuentro fue convocado también por el Foro Ecologista Paraná, en el marco de la Red Nacional de Acción Ecologista (Renace).
"Nos preguntamos si los comunicadores que trataron de levantar esos temas fueron o no funcionales al camino de la ciencia que nos llevó al desastre en el que hoy estamos", expresó Silvana Buján durante una entrevista con El Litoral.
"A lo largo de doscientos años se precipitó una problemática ambiental que desemboca en una crisis profunda ahora -añadió. En esos doscientos años hubo científicos y hubo comunicadores que iban contando lo que iba pasando, tanto en la naturaleza como en los centros académicos. Qué se descubría, qué impactos había. ¿En dónde falló esa comunicación para llegar a este desastre? ¿Qué pasó? En algún lado algo estuvo pasando porque si no, los comunicadores hubiéramos contado que estas personas que estaban haciendo esas cosas iban a llegar a un final bastante difícil, bastante complicado, y sin embargo esto se vino como una bola de nieve, hasta este límite, en donde hay que tomar medidas bastante urgentes y bastante drásticas y en sí, políticas, para poder revertir y que la humanidad no termine colapsando".
Al respecto, dijo que su tema "es ver el lenguaje, que es el vehículo que comunicaba de la academia a la gente (en el medio están los periodistas), cómo ese lenguaje fue apropiado por algunos y fue vaciado de sentido. Por ejemplo, el concepto `desarrollo sustentable' engalana las últimas cuatro décadas en donde más se potenció el desastre ambiental. ¿Qué pasó? ¿En haras de, hicieron esto otro? ¿Qué rol está jugando el ecologismo hoy para poner arriba de la mesa esos problemas? No jorobemos más, no nos mientan más", exclamó. "Tuvo que saltar la gente en todas partes para decir que nos vienen engañando".
Por su parte, Javier Rodríguez Pardo se refirió a la relación existente entre el periodismo y los movimientos socioambientales, y dijo que "hay una especie de divorcio o de oportunismo entre las grandes empresas y los grandes medios periodísticos, que cuando podemos tener acceso a ellos, queremos decirles que la realidad suele ser otra, que los movimientos socioambientales que hoy están dando vueltas por todo el país tienen una razón de ser y que preguntarse después de los hechos por qué ocurren los hechos, pues yo creo que a veces no es tarea del periodismo hacerlo, sino ver que los hechos se van a precipitar inevitablemente en eso".
Señaló que "hoy tenemos una gran cantidad de movimientos sociales en todo el país, se puede decir que la Cordillera de los Andes desde Jujuy hasta Tierra del Fuego tiene asambleas que están pidiendo por favor que las atiendan porque evidentemente están siendo afectadas por la contaminación, la destrucción de sus hábitat y el saqueo de los bienes comunes. Nosotros usamos el término bienes comunes, no recursos naturales", aclaró. "Queremos que el comunicador refleje realmente estas razones, por qué ocurren estos hechos, que expliquen esta situación que se da en el territorio, y suele no ocurrir, suele haber una especie de distancia muchas veces en esos sitios donde los movimientos sociales lamentablemente no pueden reflejar lo que ocurre, o por intereses de determinado medio o porque efectivamente algún funcionario político se ve perjudicado por el movimiento social, o porque no es de interés de la comunidad que tiene el poder; pero los pueblos se manifiestan, ante los daños que hace una minera, que hace una pastera de celulosa, que hace una planta de aluminio".
Rodríguez Pardo enfatizó que "uno tiene que salir a explicar que estas situaciones se dan en el territorio de América del Sur porque hay en el planeta un estado de cosas donde el Norte y el Sur viven una inequidad, donde el Norte quiere vivir bien y utiliza a los pueblos del Sur y a sus territorios para expandir sus industrias contaminantes, sus daños, y nos vemos en dificultad de que esto se manifieste, se aclare, se transmita fielmente, siempre hay algún interés que se toca y el único interés que tiene el pueblo es ser escuchado".
También expresó que "es trágico y triste ver que la gente para manifestarse y para hacerse escuchar tenga que cortar una ruta; muy distinto sería si se accediera fácilmente al medio de comunicación para manifestar su problema, no sería necesario, en gran parte, llegar a cortar rutas, porque su voz sería escuchada, tendría la misma fuerza que tiene de pronto la voz de aquel que quiere ocultar precisamente que esto se manifieste".
"El periodismo masivo y el poder son primos hermanos y viven en la misma casa", acoto Buján. Y agregó: "Hay organizaciones no gubernamentales que también se han aliado con el poder y que ayudan a que avance este modelo de depredación, y dentro de las internacionales pasa lo mismo. A veces se ocupan de temas que no son los más urgentes o trascendentes y quedan como desenfocadas, y quedan voluntaria o involuntariamente a favor del problema. Y hay algunas que funcionan, viven y cobran para decir que también son ecologistas y rebaten los argumentos de las otras organizaciones que son más críticas".
Por último, Rodríguez Pardo comentó que "en el año '63 me recibí de periodista, yo pensé que para ser periodista había que estudiar, después descubrí que eso no era tan así, y había una materia `Ética periodística', que me ha estado siempre repiqueteando en la cabeza, al día de hoy, ese concepto lo veo muy alejado. Es necesario decir que tenemos que ser veraces, si no, el periodismo pierde su objetivo que es la comunicación. La ecología es una palabra tan común a todos pero tan distinta, nosotros hablamos de una ecología social fundamentalmente y hay mucho conservacionismo que a veces es conservadorismo y con eso tranquilizamos nuestro espíritu".
Laura Osti