En estos días fueron muchos los llamados de vecinos de la ciudad a este medio para trasmitir que su inquietud sobre el humo que invade algunos barrios cuando llega la noche y a la mañana temprano.
"En el patio de mi casa hay restos de cenizas", relató una vecina de barrio Roma.
Otra santafesina que vive en las inmediaciones del parque Garay dijo que "el olor a quemado es impresionante, te hace picar la nariz".
"Hace dos semanas atrás salí al patio a juntar la ropa porque había tanto humo que parecía neblina, lo que tenía colgado quedó todo impregnado de olor", señaló otra señora.
Al respecto, El Litoral consultó al Cuartel Central de Bomberos Zapadores de la ciudad desde donde confirmaron que el humo que notan los vecinos se debe a la quema de pastizales en los alrededores del área metropolitana, particularmente en la zona norte. También en localidades vecinas como Santo Tomé, San José del Rincón, La Guardia y Arroyo Leyes.
Los incendios son provocados para limpiar las malezas de los terrenos y evitar la reproducción de alimañas. Si bien que se prenda fuego los yuyales es un recurso muy utilizado -aunque está prohibido por ley- es importante destacar el peligro que significa que no se controle el avance del fuego, sobre todo en épocas de escasas precipitaciones como en la actualidad.
Desde el Cuartel Central de Bomberos informaron que están realizando casi a diario entre 12 y 17 salidas a atender las emergencias que generan los incendios.
Más allá de las fogatas, el humo es una consecuencia y se extiende en una amplia zona de la ciudad. Hacia dónde se dirija depende de la dirección del viento y si no hay corriente permanece estancado en la zona urbana, la humedad lo concentra y hace que se parezca a la neblina.
El hecho que el olor a humo se impregne en la ropa colgada o las cenizas se acumulen en los patios es lo de menos, si se piensa en alguien que tenga alguna afección respiratoria y lo inhale.
Al respecto, el médico alergista Hugo Neffen señaló que probablemente "quien no tenga enfermedades respiratorias no importe el contacto con el humo"; pero "quienes padecen asma o bronquitis crónica sí los afecta porque reactiva los síntomas, que a su vez dependen de la enfermedad que el paciente sufra".
Sobre qué hacer en caso que el humo vuelva a aparecer el especialista dijo que no existen medidas concretas más allá de intentar no tomar contacto y consultar con el médico si se presentan complicaciones. "Lo que hay que hacer es adaptar el ambiente al ser humano, la gente no se puede encerrar, sería mejor la prevención de lo que genera el humo", manifestó Neffen.