Señores directores: Los terráqueos somos unos cerdos, porque procuramos hacer de la Tierra un chiquero. ¿Por qué dice eso, profesor? Porque todos los desechos, detritus, mugres, excrementos y cuantas más asquerosidades existen las depositamos en ella. Además -agregó-, somos unos glotones y nos estamos comiendo cuantos peces hay en los ríos y mares, cuantos animales pisan la tierra y cuantas aves vuelan en nuestro cielo. Aplicamos aquello de que "todo bicho que camina, vuela o nada, íva a parar al asador!". A este terrible ataque, que constituye "un toqueteo inverecundo" a la Tierra, que en buen romance significa un "ataque desvergonzado, lleno de impudicia", se agrega que los terráqueos se procrean en tal cantidad que la superficie terrestre no va a alcanzar para producir la cantidad de alimentos necesarios. Hay una ley que advierte que la Tierra, "fabrica alimentos en cantidad aritmética, en cambio los que lo comen se reproducen en cantidad geométrica". ¿Qué se espera? ¿Llegar al canibalismo? ¿Qué nos comamos los unos a los otros?
Leyendo lo que expongo, invito al lector y a las autoridades a pensarlo seriamente. Acepto que voy escribir una irrespetuosidad, pero creo que los defensores del medio ambiente merecen más respeto que los que hacen declamaciones "teóricas" de los derechos humanos, la ley, la democracia, la libertad, pero "en sus prácticas reales" desdoblan esas inmaculadas virtudes para concretar otros fines, que no son precisamente las ideas santas para las cuales fueron creadas. íEsto también corroe el medio ambiente! Pero para analizar este problema hay que estudiarlo "en la realidad", repito, excluyendo todo interés personal, partidario o sectario. Aunque eso es tema para otra carta.
Como soy educador, aunque sea viejo y antiguo, "siempre procuro dejar una enseñanza". Es una enfermedad que tengo; de lo contrario, todo lo escrito sería palabrería barata. ¿Qué se puede hacer, entonces? No soy experto y me falta capacidad para estudiar en profundidad este problema, que no es personal, sino universal y que enferma al planeta.
Son los técnicos y los gobiernos de todo el mundo a quienes les corresponde tomar en serio este problema antes de que sea tarde. Hacer un detalle de la "mugre" que ensucia al planeta es demasiado largo y sólo me voy a detener en algunos: los residuos de usinas atómicas, los desechos hospitalarios, los detergentes y plásticos no biodegradables, y cuántas cosas feas más.
Es ilusorio, lo sé, pero, ¿no podría la Nasa utilizar un cohete espacial y llevar toda esa podredumbre a la Luna, a Marte o cualquier otro lugar lo más lejos posible de nosotros?
íQué hace falta esperar! ¿Tener la suerte del inglés, que se ahogó, pero salvó la ropa? La Tierra, en tal caso, seguirá girando alrededor del Sol, ípero el hombre, no!
M. Carlos Visentin - DNI: 2.389.173. Ciudad.