Sucesos: SUCE-05 Desobediencia en Corrientes

Agentes de la Policía de Corrientes y del Servicio Penitenciario continuaban hoy con el acuartelamiento iniciado ayer, en reclamo de un sueldo de bolsillo de 1.500 pesos, mientras el gobierno provincial analizaba un nuevo incremento salarial para los cargos más bajos.

El epicentro del reclamo seguía siendo la sede de la Policía Metropolitana y del Comando de Patrullas y Prevención, donde se encontraban acuartelados alrededor de 500 policías.

Esta mañana, el asesor legal de la Policía, Javier Piñeyro, se reunió con una comisión negociadora integrada por familiares y agentes retirados en el Comando Radioeléctrico y pidió una "racionalización de las medidas de fuerza", para que al menos 300 efectivos vuelvan a trabajo y garanticen el servicio de seguridad.

Según medios presentes en la reunión, Piñeyro pidió un compás de espera al reclamo, ya que anoche la cúpula policial y el ministro de Hacienda y Finanzas provincial, Sergio Tressens, habrían acordado un nuevo aumento que se anunciaría la primera semana de mayo.

Pero el pedido fue rechazado por la autodenominada "familia policial", que insistió con "un salario garantizado de 1.500 pesos para todos y especialmente para los agentes penitenciarios, respetando jerarquía y antigüedad, si no no levantamos las medidas", dijo tras el encuentro a la prensa Juana Gómez, una de las líderes del reclamo.

En el interior

De las 16 dependencias policiales que hay en la capital correntina, al menos en la mitad había acuartelamientos, mientras ayer comenzaron a sumarse varias comisarías del interior al reclamo.

También empezaron a instalarse carpas y ollas populares frente a las instalaciones de la Unidad Penitenciaria número 1, ubicada bajo el puente interprovincial General Belgrano, donde los agentes se suman a ese fogón cuando terminan sus turnos.

En tanto, el titular de la cartera económica restó importancia al reclamo y le atribuyó intencionalidad política, al asegurar que está protagonizado por "un grupo de 200 muchachitos que tienen entre uno o dos años de antigüedad en la fuerza, fogoneados por mujeres sediciosas y por sectores perdidosos de las últimas elecciones".

Sin embargo, el ministro Tressens ratificó que "se otorgará adicionales a los efectivos de las categorías más bajas", y dijo que el anuncio se concretará cuando se analice "con criterio y responsabilidad" el monto de la suba.

DyN