El gobierno y el sector agropecuario alcanzaron anoche un acuerdo en la cadena cárnica que contempla la liberación de las exportaciones a cambio de que se respeten los precios acordados en marzo sobre 13 cortes populares.
El consenso se logró luego de una reunión que se extendió por más de cuatro horas en la Casa de Gobierno, encabezada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien estuvo acompañado por los secretarios de Comercio, Guillermo Moreno, y de Agricultura, Javier de Urquiza.
Por parte de la Sociedad Rural Argentina (SRA) participaron Luciano Miguens, Hugo Biolcatti y Marcelo Fielder; por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías y Ricardo Buryaile; por la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, Ulises Forte y Jorge Solmi, y por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Fernando Gioino y Daniel Assef.
Eduardo Buzzi destacó el "logro alcanzado ya que se le puede llevar una primera respuesta a las bases" pero aclaró que "aún quedan muchísimo puntos por resolver". Además, afirmó que el "tema de las retenciones no fue tratado" en la reunión de ayer.
Por su parte, el jefe de Gabinete Alberto Fernández opinó que "hemos dado un paso importante. El acuerdo fue posible cuando los dirigentes se comprometieron a mantener precios de la carne que sean razonables para los argentinos y entonces el gobierno no tiene problemas en liberar las exportaciones. Lo que no se puede es volver a medidas salvajes que tantos problemas trajeron como los 21 días de paro" y admitió que "si bien hay algunas voces altisonantes, no veo a los dirigentes de las entidades con voluntad de volver a tomar ese tipo de medidas".
Pero contra las opiniones que dieron ayer los distintos protagonistas de las negociaciones, esta mañana el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, rechazó que se haya alcanzado un acuerdo con el gobierno para la producción de carne, y sostuvo que "hay una provocación permanente" por parte de las autoridades gubernamentales en las negociaciones.
Biolcati reconoció que la decisión del gobierno de reabrir las exportaciones de carne "despeja un aspecto" del conflicto, pero subrayó que "ni siquiera soluciona el tema carnes". A su criterio, "esto es sacar una piedra del camino para poder hablar de carnes", pero afirmó que "no tiene ningún otro valor que haber despejado una cosa que impedía seguir adelante".
En declaraciones a Radio Continental, puso de relieve que "no es un avance" lo acordado ayer, sino que señaló que se trató de "retomar la normalidad de un sistema para poder seguir trabajando en una política de carnes a cinco o diez años". "Es nada, no es una política, es simplemente destrabar un obstáculo", remarcó Biolcati, quien advirtió que "si cada uno de los temas, va a llevar tanto tiempo, es muy preocupante la situación".
"Fue una reunión realmente áspera, con momentos tensos, pero por suerte primó la racionalidad finalmente", precisó Biolcati, sobre el encuentro mantenido anoche en la Casa Rosada, al tiempo que subrayó: "Yo no sé hasta qué punto no se buscaba provocar irritación, y que uno se levante de la mesa y termine con la negociación".
Por su parte el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, rechazó las expresiones de Biolcatti y afirmó hoy que se dio "un paso importante" con el acuerdo firmado anoche. El funcionario dijo no compartir los dichos de Biolcatti porque dimos un paso importante". Indicó que "se hacen muchas declaraciones" en medio del conflicto que enfrenta al gobierno con el campo, pero advirtió que "hay que ser equilibrado en lo que se dice".
Consultado sobre la aplicación de las retenciones móviles, que disparó el lock out agropecuario, aseguró que "no hay ningún cambio en esa decisión".
La trilla del girasol de este ciclo se ubicaba hasta ayer en 95,6 por ciento de la siembra nacional, con rindes medios de 1,7 toneladas por hectárea, mientras la oleaginosa cotiza en torno de los 1.100 pesos por tonelada, con entrega inmediata, según el informe de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Hasta el momento, la producción acumulada asciende a 4,33 millones de toneladas, en tanto que mejores resultados logrados, en importantes zonas productoras, determinan que la productividad física actual supere un 17 por ciento a la zafra pasada. Cuando resta levantar unas 120 mil hectáreas localizadas en San Luis y en el sudoeste-sudeste de Buenos Aires, la proyección sobre el volumen final de zafra que se alcanzará este año se mantiene en 4,4/4,5 millones de toneladas.
Con respecto al maíz, el progreso en la recolección resultó inferior al esperado esta semana, cuando la zafra se ubica en un 39,4 por ciento de la superficie destinada a la producción de grano comercial, debido a que los productores priorizan la trilla de la soja, más allá que el valor de la soja continúa estancado debido a la vigencia del sistema de retenciones móviles. El mayor avance en la trilla del grano se encuentra en el núcleo maicero santafesino, que levantó el 90 por ciento del área, con un rendimiento medio nacional de hasta 7,08 toneladas por hectárea, muy por debajo de las 8,7 tn/ha que se lograban en la campaña 2006/07.
El volumen que dejó la zafra hasta ahora se ubica en 8.670.000 toneladas, de las cuales el 77 por ciento proviene de la zona líder santafesina y del norte de Buenos Aires, cuando se mantiene el incremento de 500.000 toneladas al volumen previsto inicialmente. De cara a ese escenario, se espera una producción maicera nacional del orden de los 21 millones de toneladas.