Regionales: REGI-02
Fue un ejemplo de vida para la comunidad católica de Laguna Paiva
Recuerdan al padre Marcor a 50 años de su fallecimiento
Se realizarán distintos actos en homenaje a la figura de este sacerdote, que fue "amigo de todos", pero fundamentalmente de los niños y niñas, a los que llamaba "juancitos" y "juanitas". Emilio Ignacio Macor, quedó en la memoria como un sacerdote de vocación profunda, sencillo y humilde.

Con motivo de cumplirse hoy el 50º aniversario del fallecimiento del Pbro. Emilio Ignacio Macor, quien estuvo al frente de la parroquia del Sagrado Corazón desde 1946 hasta 1958, se realizarán en esta ciudad una serie de actos religiosos en su homenaje.

El primero de ellos, estaba previsto para hoy a partir de las 16, frente al sepulcro que guarda sus restos al pie de la Cruz Mayor del cementerio local, oportunidad en la que el párroco Néstor Vivas preveía dar un responso, junto con miembros de la parroquia, familiares y amigos del extinto. Posteriormente, a partir de las 19.30, se oficiará una misa en el templo parroquial, para rogar por el eterno descanso de su alma.

Rosa Elena Regalado de Alegría dijo, una década atrás, que todos los que tenemos más de 50 años recordamos al padre Macor como "ese hombre joven, alto, de caminar lento pero firme y siempre sonriente. Amigo de todos, un verdadero apóstol de Cristo. Recto en su proceder, exigiendo la misma respuesta de quienes fuimos sus feligreses. Cumplimiento total a la Palabra del Evangelio y aceptación incondicional a los mandatos de la Iglesia, fueron su conducta constante. Predicó con su palabra y su ejemplo, llevando esto hasta entregar su vida como una verdadera ofrenda".

Hombre de fe

Asimismo, Rosa Elena apuntó que "el Confesionario, fue su lugar preferido y la oración, su arma más poderosa". "Así vivió y así murió, sin proferir ninguna queja y con alegría, aceptación de la voluntad de Dios. Sabía que iba a morir, pero el camino largo y penoso que le tocó transitar para volver a la Casas del Padre, fue un ejemplo para todos los que tuvimos la suerte de convivir esos momentos con él" añadió.

Por su parte, Carolina Gracino, quien fue presidenta de las Mujeres de Acción Católica manifestó, en oportunidad de despedir sus restos mortales en 1958, que los que tuvieron "la dicha de trabajar junto a este humilde sacerdote no podemos dejar de recordar su celoso espíritu apostólico que se traducía en pequeñas y grandes obras, en el deber y en el deseo de darse cada vez más a sus hermanos, aliviando sus males, curando las heridas del alma y llevando a todos aquel consuelo o aquella verdad que iluminaba su vida para seguir ascendiendo el camino de la cruz".

Para otros, fue un sacerdote de vocación profunda, sencillo, humilde, amigo de todos. Su rostro estuvo iluminado por su franca sonrisa. Amaba muy especialmente a los niños, a quienes llamaba "juancitos" y "juanitas" y su anhelo fue crear en la localidad un colegio religioso, obra que la concretó el Pbro. Alcides Carlos Francia.

Historia de vida.

El Pbro. Emilio Macor, había nacido el 1º de febrero de 1920, fue el octavo de los diez hijos que tuvo el matrimonio formado por Pedro Macor y Catalina Bearzotti, dos inmigrantes europeos que llegaron a nuestro país en 1909. Ingresó al Seminario a los 12 años y recibió la Ordenación Sacerdotal el 18 de diciembre de 1943. Fue Vicario Cooperador de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Santa Fe, función que luego desempeñó en Reconquista, antes de ser enviado al entonces pueblo Reynaldo Cullen -hoy ciudad de Laguna Paiva- para administrar la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.