Economía: ECON-01
Derivaciones del conflicto entre el gobierno y el campo
En 15 días comenzarían suspensiones de personal en el sector agroindustrial
Los encargos de de equipos agrícolas y sembradoras se han frenado totalmente. También el impacto se espera en las inversiones inmobiliarias.Foto: Archivo El Litoral

Las fábricas de maquinaria agrícola están virtualmente paradas después del conflicto del campo. Representantes del sector afirman que la incertidumbre actual aleja las perspectivas de invertir en maquinaria. En el ramo inmobiliario, vaticinan que el golpe también será muy duro.

El conflicto del sector agropecuario provocó fuertes cimbronazos en las economías regionales, que son en el interior del país la base de sustento productivo. En dos sectores, como el de la maquinaria agrícola y el inmobiliario, la baja de la actividad es tan notoria que provoca cierto pánico entre los protagonistas del sector.

La rama de la maquinaria agrícola es quizá el sector económico más golpeado como consecuencia directa del paro ruralista. La provincia de Santa Fe produce más del 60 por ciento de la maquinaria agrícola que existe en el país, que alcanzó ventas por más de 1.000 millones de pesos el año pasado.

Las perspectivas para este año eran halagadoras y la mayoría de las fábricas había previsto destinar fondos para horas extra y premios, e incluso algunos hasta evaluaban incorporar personal. Los últimos datos oficiales, difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), advierten que en el segundo trimestre de 2007 la venta de máquinas agrícolas subió un 33,9 por ciento y alcanzó los 667,3 millones de pesos.

Pero, las buenas perspectivas del sector quedaron derruidas de la noche a la mañana, luego de que la contundencia del paro agropecuario impactara de forma directa en la economía agropecuaria, cuyos principales protagonistas son quienes demandan ese tipo de tecnología para el campo.

Ante ese escenario complejo y repleto de dudas, la presidenta de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, (Cafma), Roxana Negrini, advirtió que "todo iba bien hasta el 11 de marzo pasado, cuando comenzó el conflicto por las retenciones. Estaba por comenzar la cosecha y había muy buenas perspectivas para este año. Pero las expectativas se desmoronaron tras el conflicto, y los resultados son más que evidentes: durante abril las fábricas estuvieron prácticamente paralizadas".

Negrini explicó que "los clientes permanentemente avisan para suspender los pedidos, porque no tienen claro el panorama. Hay muchos que ya tenían los créditos otorgados y no los quieren retirar porque no saben con qué panorama se van a enfrentar después de la finalización de la tregua" el 2 de mayo, señaló la dirigente de Cafma.

Negrini consideró que "el hombre de campo está muy desconfiado porque en el horizonte se ven muchas nubes negras. Está suspendiendo la inversión, lo que hace que en nuestras fábricas estemos trabajando, pero haciendo entregas por cuentagotas. El problema es que los gastos son iguales que cuando el sector estaba funcionando".

La titular de Agrometal señaló "que muchas ventas se han suspendido hasta saber qué pasará el 2 de mayo". "Si esto se soluciona, el cambio de ánimo se va a notar y los productores volverán a invertir. Es una reacción lógica. Las erogaciones en maquinaria agrícola son significativas para el presupuesto de un productor", apuntó.

Opiniones en igual sentido

El jueves pasado, se realizó en Armstrong una reunión de Cafma para evaluar la situación. Allí, según Negrini, los fabricantes plantearon con crudeza la realidad del sector. "Algunos fabricantes hablan que no tuvieron ninguna operación en abril y otros que todavía tienen el viento de cola de los meses anteriores", añadió.

Negrini aseguró que "por ahora, nadie ha comenzado todavía con las suspensiones. Pero todos anulamos las horas extra y los premios. El momento de las suspensiones dependerá del tiempo que dure el conflicto. Y la espalda financiera que cada empresa tenga para aguantar este momento crítico", explicó.

La dirigente evaluó que "el horizonte no es para nada alentador. Nosotros hacemos votos para que el conflicto se solucione, y se avance en un diálogo maduro. Vivimos en el interior y la gente del campo está enojada, preocupada y muy organizada".

Otro fabricante importante de la zona sur de la provincia, Enrique Bertini, quien participó de la reunión en Armstrong, calculó que la producción de las sembradoras que fabrica en Rosario cayó en alrededor del 50 por ciento.

"Todos los clientes coinciden en que para hacer los pedidos quieren saber antes cómo evoluciona el conflicto entre el campo y el gobierno nacional. Ahora, se están perdiendo las máquinas señadas antes de marzo pasado", afirmó Bertini. "Todavía no hay suspensiones, pero la gente ya estuvo diciendo que hay para un mes.

Hay que pagar la materia prima, los sueldos y los servicios. Ahora, tenemos un gasto mensual fijo que es muy alto de acuerdo a los ingresos que tuvimos", afirmó Bertini.

José Luis Castellarín, histórico dirigente del Movimiento en defensa de la maquinaria agrícola de Las Parejas, consideró que en muchas fábricas dicen que "sólo quedan 15 días de trabajo. Luego se empieza con las suspensiones, porque se terminó lo que ya estaba pedido con anterioridad, y por ahora no ha ingresado nada".

Castellarín explicó que "no sólo en las fábricas se viven situaciones complicadas, sino también en los pueblos, donde hay muy poco dinero circulante, porque la mayoría de los productores guardó la cosecha en los silos para especular si la vende con o sin retenciones".

"Tienen todos los granos en mano, pero no compran una máquina. Los productores sólo vendieron lo mínimo para sustentarse y el resto lo guardaron", sostuvo Castellarín.

El dirigente de Modemaq aseguró que está en peligro la producción de maquinaria no sólo para el mercado interno sino también para el externo. "En las fábricas no hay ni siquiera trabajo como base de sustentación para cumplir con el mercado externo. Si la planta está parada no se puede exportar", afirmó. Castellarín sostuvo que el año pasado se llegó a vender al exterior el 12 por ciento de la producción de maquinaria agrícola. "Se había avanzado mucho, ya que hay que recordar que en 2002 Argentina no exportaba ni una sola máquina al resto del mundo", apuntó, y calculó que por ahora las plantas tuvieron un descenso de la actividad superior al 30 por ciento.

Impacto en el sector inmobiliario

Cristian Módolo, economista de la UNR y analista inmobiliario, evaluó que el cambio de escenario en el sector agropecuario desalentará la inversión en ladrillos por parte de los productores agropecuarios, uno de los principales generadores de excedentes en el rubro. "El panorama en diciembre era muy diferente al que ya se observa en el primer trimestre de 2008 y el desconcierto que actualmente sufre el pequeño productor seguramente se percibirá hacia la segunda mitad del año, cuando disminuyan o se paralicen las obras de edificación", explicó.

Módolo aseguró que "el productor agropecuario es un actor importante porque es un pequeño ahorrista con perfil rentista que tradicionalmente invierte en la construcción". En ese sentido, advierte que, si bien la actividad había empezado a sufrir un amesetamiento en el último año y se había ido haciendo más lento su crecimiento, las nuevas medidas provocarán un golpe.

Y estas perspectivas se ven más que claro en los números. El director de Obras Particulares del municipio, Eduardo González, señaló que "los meses de enero, febrero y marzo de este año fueron los más bajos en cuanto a permisos de construcción en comparación con los tres años anteriores".

En el último trimestre de 2005, según esa dirección, se autorizaron permisos equivalentes a 228 mil metros cuadrados de obras, pero la tendencia a la baja empezó a registrarse en el segundo trimestre de 2007. "El pico histórico se dio justamente entre los meses de abril, mayo y junio con 411 mil metros cuadrados", detalla González, y agrega que desde entonces la tendencia a la baja fue progresiva.

Si se comparan los años como períodos completos, 2007 fue el que registró el máximo con un millón 280 mil metros cuadrados; y el mínimo se produjo en 2001 con sólo 264 mil metros cuadrados, es decir: menos de la cuarta parte.

Germán de los Santos