Política: POLI-04
El viernes vence la tregua dada al Ejecutivo Nacional.
Semana clave en el conflicto entre el campo y el gobierno
La dirigencia del campo pidió a las bases no desaprovechar la oportunidad para llegar a un acuerdo. Aníbal Fernández manifestó que las retenciones móviles se aplicaron porque "le gustan al gobierno" y negó que Lousteau se haya ido del gobierno por anunciarlas.

La dirigencia del campo pidió a las bases no desaprovechar la "oportunidad de acuerdo con el gobierno" y reclamó al oficialismo "señales positivas" para destrabar las negociaciones que mantuvo en los últimos veinte días, en una semana donde vence la tregua impuesta tras el paro.

"Se han perdido días fundamentales con el cambio de ministro de Economía, algo que también va a influir en lo que pase en los próximos días, y habrá que ver si en pocos días más se consigue que se acuerden temas que todavía están en la mesa de diálogo y que no han tenido soluciones", explicó Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

El dirigente ruralista consignó que en las tratativas que mantienen el campo y el gobierno "estamos a pocos pasos de distintos acuerdos" y requirió del Poder Ejecutivo Nacional "señales positivas para que el productor pueda encontrar en alguna prórroga (al límite impuesto al 2 de mayo), una solución". "Hoy los productores ven que todas esas señales se van diluyendo y quedan en simples promesas", se quejó Miguens.

En tanto esta mañana, el ministro del Interior Aníbal Fernández reconoció que al gobierno "le gusta" la medida que dispuso para aumentar las retenciones móviles, porque de lo contrario, "no la hubiéramos tomado", al tiempo que aseguró que "no se van a tocar".

Fernández dijo que lo que se trata ahora es de "encontrar la vuelta para que los segmentos que tengan asimetrías, se reparen: esta es la verdadera discusión que debe darse entre las entidades y el gobierno".

Consultado sobre la posibilidad de que finalmente el tema de las retenciones, recurrido judicialmente, termine siendo dirimido en la Corte Suprema de Justicia, respondió que "nadie puede decirle al gobierno que no puede ordenar el control de las exportaciones, porque en este caso son derechos de exportaciones" los que se pretenden cobrar.

Finalmente insistió en que lo que se busca es estimular en los productores la siembra de maíz y trigo para evitar que esa producción se caiga y finalmente haya que importarla.

"Las retenciones móviles son parte de la política estratégica de la Argentina", precisó, por lo cual "no se van a tocar".

Enojo

En tanto, el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati, pidió a las bases de productores agropecuarios no desaprovechar la "oportunidad" de lograr un acuerdo con el gobierno y evitar así una nueva medida de fuerza el viernes próximo, cuando venza la tregua.

Biolcati reconoció que "los productores realmente están muy enojados, están muy cansados, pero la racionalidad no la han perdido", y ratificó la idea de extender algunos días el plazo impuesto al gobierno para conceder los reclamos del sector.

"Lo han demostrado estos 21 días que habido innumerables cantidad de asambleas al lado de la ruta, no habido ninguna alteración del orden público y no es fácil lograr eso", puntualizó.

Biolcati dijo que a partir del cambio de ministro de Economía y con el ingreso de Carlos Fernández, se "vería como una oportunidad" para extender la tregua.

El presidente de la SRA explicó que "el convocante" a la ronda de reuniones que mantuvieron en las últimas semanas con el gobierno fue el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien contó "con la presencia de los secretarios de Comercio (Guillermo Moreno) y de Agricultura (Javier de Urquiza)".

Al respecto, Miguens se quejó de actitudes asumidas por Moreno durante las tratativas, al asegurar que "sabemos (en la dirigencia ruralista) que con el secretario de Comercio es difícil discutir y no es un hombre afecto al diálogo".

Por ello, el titular de la Sociedad Rural -quien junto a los presidentes y dirigentes de Federación Agraria, Confederaciones Rurales y Coninagro participó el viernes del acto de asunción de Fernández y fue saludado por la presidenta Cristina Kirchner- dijo que "hay que encontrar consenso a partir del diálogo de las dos partes".

Expresó que por ello "esta última semana es decisiva" para la actitud que tomará desde el próximo viernes 2 de mayo el productor agropecuario y las entidades del campo, y dijo que "hay tres temas fundamentales, además de las retenciones.

Exportadores siguen preocupados

La Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe emitió un comunicado donde manifiesta su preocupación "por la situación que están pasando las empresas del sector al cual representamos, mientras vemos cómo se derrumban los proyectos de inversión, la producción, los compromisos comerciales y los puestos de trabajo que hoy emplean el agro y la industria; poniendo en riesgo nuestro presente y futuro".

Según los datos de la Cámara, "como consecuencia del último paro agropecuario, los 21 días sin exportaciones del sector lácteo significaron en el mes de marzo una caída del 230% respecto del mismo mes del 2006. El sector frigorífico redujo en un 30% su facturación y suspendió a la totalidad de los empleados involucrados con la faena. La interrupción de las exportaciones supera los 20 días y pone en riesgo la capacidad de responder a los compromisos comerciales contraídos con el exterior; así como estamos a punto de perder la cuota Hilton".

Otras industrias regionales representadas por CaCESFe "sufrieron una caída en su producción y ventas debido a la imposibilidad de acceder a las materias primas; desajustes en su cadena de valor, etc. Los proveedores de bienes de capital, maquinaria e insumos para la industria alimenticia y de productos para el sector agropecuario disminuyeron sus ventas y la cadena de pago se encuentra comprometida".

"De no mediar decisiones racionales al respecto, aseguran, nuestras economías regionales sufrirán otro golpe. Estas situaciones representan una crisis que no es reciente, sino que viene anunciándose desde hace años, producto de la falta de definición del gobierno central en políticas económicas integrales de largo plazo y el fomento a la industrialización para sumar valor agregado a nuestras materias primas".

"A esto, dicen, hay que sumarle la pérdida de competitividad que acecha a las Pymes. Las empresas generadoras de valor agregado esperan medidas que redunden en una solución real al problema. Proponemos un tipo de cambio especial para el comercio exterior o establecer mecanismos de compensación impositivos, financieros y laborales".

Finalmente, exigen "la eliminación de trámites burocráticos y restricciones abusivas en productos en los que somos competitivos que impiden el abastecimiento local e internacional; así como el ejercicio de un poder de policía del Estado que controle y castigue a quienes lo merecen. Hace unos pocos años nuestro país se vio inmerso en una grave crisis política, económica e institucional, lo que tiene que inducirnos como actores sociales a pensar y ejecutar un proyecto serio de Nación".

Redistribución y subsidios

La consultora SEL expresó que el objetivo redistributivo de las retenciones al agro se cumpliría "mejor" con "una política de subsidios a la alimentación bien focalizada socialmente" y consignó que esta estrategia permitiría "aprovechar más plenamente las oportunidades de comercio exterior".

La entidad dirigida por Ernesto Kritz refirió que las retenciones e intervenciones en el mercado "desempeñan en el corto plazo un papel relevante en el sostenimiento del consumo de los hogares" ante un contexto de alza en los precios mundial de los alimentos.

Sin embargo, la consultora SEL consideró que "la soja queda al margen de este objetivo, pues casi no tiene peso en el consumo doméstico" y se indicó además que "las retenciones que gravan su exportación tienen únicamente un propósito fiscal".

Asimismo, la entidad expresó que "una política de subsidios a la alimentación bien focalizada socialmente, permitiría cumplir mejor el objetivo redistributivo de las retenciones, y aprovechar más plenamente las excelentes oportunidades de comercio internacional para el sector quizás más competitivo de la economía argentina".

Los técnicos del SEL se preguntaron "si estos son los instrumentos más apropiados para proteger a los necesitados y mejorar la equidad distributiva" y manifestaron que "como la política de regulación del mercado de alimentos se dirige a la oferta, no discrimina entre consumidores pobres y consumidores ricos".

"Por lo tanto, la distribución social de la brecha entre los precios domésticos y los externos, es proporcional a la distribución social del gasto total en alimentos de los hogares", el estudio realizado por la entidad dirigida por Kritz.

Por ello, la consultora sostuvo que "siendo cierto que en términos relativos a su presupuesto los más favorecidos son los pobres, en términos absolutos los que más se benefician son los sectores de mayores ingresos".

"Claro está que la composición del gasto en alimentos no es igual en los tramos bajos de la distribución, que en los más altos", expresó el informe.

El subsidio implícito en el gasto en alimentos por persona que reciben los más ricos -indicó el SEL-, seguramente es no menor al doble (y posiblemente 2,5 veces mayor) que el que, en promedio, logran los más pobres.

En este sentido, los especialistas de la consultora expresaron que "una pregunta relevante es: cuánto costaría una política de compensación por el lado de la demanda, es decir focalizada en los sectores más necesitados".