Al cierre de la presente edición, representantes del gobierno nacional y dirigentes de las cuatro entidades confederadas del ruralismo argentino se encontraban reunidos tratando de acordar aspectos de los reclamos que derivaron en la protesta de 21 días, que finalizó el 2 de abril, y abrió la puerta a una tregua por 30 días, que vencerá el viernes.
Sorpresivamente, la cumbre entre Alberto Fernández y representantes de las cuatro entidades del campo se realiza en la sede de la Jefatura de Gabinete, en el ex edificio de Somisa.
Poco antes del inicio de esta nueva reunión, dirigentes agropecuarios salieron a advertir que no hay acuerdo posible si desde el poder se insiste con el esquema de retenciones móviles que anunció el 11 de marzo pasado.
Ricardo Bryauile, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), afirmó que si no se deja sin efecto el aumento en las retenciones, la "respuesta" de los productores "la conocemos de antemano".
"Yo no quiero albergar más esperanzas, si tenemos un acuerdo firmado sobre el tema carne y el gobierno no lo cumple", dijo el dirigente quien añadió: "A esta altura, uno no quiere esperar mucho más".
Por eso, desalentó la posibilidad de que de la reunión de hoy salga un anuncio de acuerdo. Es que el tema que se prevé tratar es el del trigo -sobre el que las posiciones están bastante cerca- "pero no incluirá carne, leche y retenciones móviles".
Bryaile sostuvo que el productor sintió cuando se aplicaron los aumentos en las retenciones "la expropiación de su renta por parte del Estado" y "si las retenciones no se tocan, me parece que la respuesta la tenemos de antemano".
Por otra parte, insistió en que los productores "rechazan" el anunciado sistema de compensaciones "por varias razones", entre ellas, porque creen que los "números que da el gobierno son antojadizos".
Destacó que "el gobierno dice que quiere ayudar a los pequeños productores pero no contempla a los monotributistas, y habla de los que tienen hasta 350 hectáreas de soja, pero los que tienen esa cantidad sembrada es porque tienen campos de entre 800 y mil hectáreas, entonces tampoco entran en las compensaciones, igual que los que tienen deudas con la Afip".
El titular de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Fernando Gioino, reclamó esta mañana al gobierno "un gesto de grandeza" para que avancen las negociaciones por las retenciones, y señaló que "la verdad es que necesitamos dos o tres cositas mínimas".
"Nosotros realmente vemos esta reunión como la decisiva. Tenemos mucha preocupación. Sabemos que el campo ha puesto mayores y mejores esfuerzos, y voluntad para dialogar, concertar", señaló el dirigente.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, expresó su confianza en que se alcance un acuerdo con el gobierno nacional, en el marco de las diferencias suscitadas por el aumento de las retenciones.
"Ojalá que todo lo que hemos hablado en estos días sirva para tener algunas soluciones concretas", afirmó Miguens en declaraciones al ingresar a la reunión.
Según el ruralista, los productores desean un acuerdo que permita crear un clima de tranquilidad para "seguir trabajando en una política agropecuaria que el país necesita".
"En el tema del trigo, estamos bastante cerca y no tendría por qué no lograrse un acuerdo hoy", remarcó, y con respecto a la carne, consideró que "el tema está acordado".
Para Miguens, "la idea" del campo era "volver a las retenciones fijas", pero -aclaró- "estamos trabajando intensamente para que si no son fijas, esas retenciones móviles sean perfeccionadas, porque tienen una serie de errores que el mismo gobierno ha reconocido".
"Soy optimista por lo que hemos logrado en las mesas de negociación, pero al productor no le podemos llevar promesas; al productor le tenemos que llevar soluciones", enfatizó Miguens.
El gobierno intentaba buscar en el encuentro un consenso con los dirigentes agrarios, para así extender el plazo de la tregua, que finaliza en sólo dos días, ante el anuncio de los productores de volver al paro si no se llega a un acuerdo.
Según los
resultados de la reunión de esta tarde, cada entidad agropecuaria se reunirá mañana por separado para decidir si amplía la tregua decretada a principios de mes o retoma las protestas. Ante esta última posibilidad, fuentes ruralistas precisaron que la metodología será diferente a la encarada en marzo: no venderán productos, reducirán las inversiones del sector y cortarán la cadena de pago, con el objetivo de reducir el nivel de crecimiento económico y afectar la recaudación fiscal.
Sobre el
sistema de retenciones móviles para las exportaciones de granos, que detonó la protesta por 21 días, el jefe de Gabinete ya habría adelantado la determinación del gobierno de modificar el esquema y fijar un techo a las alícuotas, lo cual permitiría el funcionamiento a pleno de los mercados a futuro. Sin embargo, los detalles de esta modificación se definirían la semana entrante, según conjeturaron dirigentes agropecuarios consultados por este diario.
El objetivo
de máxima que tenía el gobierno sobre la reunión de hoy era firmar con la dirigencia agropecuaria un acuerdo para lanzar la Comisión de Política Agropecuaria del Bicentenario, donde se definirán los lineamientos para el sector a largo plazo, la modificación de las retenciones y las respuestas a los reclamos de los tamberos, economías regionales y deudores del Banco Nación.