Escenarios & Sociedad: SOCI-09
San Benito de Palermo

Este jueves, viernes y sábado se rezará en el convento de San Francisco el triduo en honor a San Benito de Palermo (1526-1589); y el 4 de mayo, el domingo, se celebra la solemnidad con una misa a las 18.

Nació en un pueblecito de Mesina (Sicilia). Se lo llama San Benito de Palermo por la ciudad en que murió, o también el Moro o el Negro por el color de su piel y su ascendencia africana. De joven abrazó la vida eremítica, pero más tarde pasó a la Orden franciscana. No tenía estudios, pero sus dotes naturales y espirituales de consejo y prudencia atraían a multitud de gente.

Nombrado "maestro de novicios", atendió a este delicado oficio de la formación de los jóvenes con tanta santidad, que se creyó que tenía el don de escrutar los corazones. Finalmente volvió a su primitivo oficio de cocinero. Un gran número de devotos iba a él a consultarlo, entre los cuales había también sacerdotes y teólogos, y finalmente el virrey de Sicilia.

Para todos tenía una palabra sabia, iluminadora, que animaba siempre al bien. Humilde y devoto, redoblaba las penitencias, ayunando y flagelándose hasta derramar sangre. Realizó numerosas curaciones. Cuando salía del convento la gente lo rodeaba para besarle la mano, tocarle el hábito, encomendarse a sus oraciones. Dócil instrumento de la bondad divina, hacía inmenso bien a favor de las almas.

También fue cocinero y guardián de su convento.