Internacionales: INTE-06 Neofascista arrepentido, ahora, clave en Italia

Gianfranco Fini, elegido hoy presidente de la Cámara de Diputados de Italia, es un neofascista arrepentido que intenta liquidar su controvertido pasado y reconvertirse en un político conservador fiable y posible sucesor del millonario devenido en político Silvio Berlusconi.

Fini, de 56 años, ha conducido la transformación de la derecha italiana, del partido neofascista y nostálgico de Benito Mussolini, a una formación conservadora europea con excelentes relaciones con Israel.

Como presidente de la Alianza Nacional, formación surgida del partido neofascista Movimiento Social Italiano, condujo una campaña a la sombra de Berlusconi y su nuevo y triunfante partido Pueblo de la Libertad, con el que se fusionó a finales del año pasado.

""Es un líder con un gran futuro, pese a que hoy en día se resigna a jugar el papel de delfín de Berlusconi", escribió a comienzos de abril el diario La Repubblica.

Elegante, vestido de forma impecable, Fini ha sido un aliado fiel a Berlusconi pese a que estuvieron a punto de romper el año pasado y tuvieron fuertes roces de carácter personal por la publicación en los diarios del magnate de las comunicaciones de sus recientes líos sentimentales.

Militante desde la edad de 17 años del neofascista MSI, fue el hombre que logró transformar su partido en 1994 en una nueva fuerza de la derecha moderada, Alianza Nacional, con cinco ministros en el segundo gobierno de Berlusconi (2001-2006).

Fini, considerado uno de los políticos más hábiles de la península, se presenta ahora como el líder de una ""derecha moderna", ""democrática, nacional y social", que se reconcilió con los judíos, acepta a Israel y dejó de elogiar a Mussolini ""como el estadista más importante del siglo XX", como solía definirlo en los años 80.

Recibido por primera vez por las autoridades de Israel en diciembre del 2003, condenó en esa ocasión el fascismo como ""una página penosa" de la historia.

Jefe de la diplomacia italiana de 2004 a 2006 durante el gobierno de Berlusconi y viceprimer ministro del mismo Ejecutivo (2001-2006), Fini se acaba de divorciar de su primera esposa, con la que tuvo una hija, y convive con una joven abogada y presentadora de televisión, con la que acaba de tener su segunda hija.