Area Metropolitana: AREA-02
Concluyó el plazo para controlar el estado de los coches
Largas filas para cumplir con la RTO
A la vera de la Ruta 11 cientos de conductores estacionaron sus coches y se dispusieron a esperar que los atiendan en los talleres que realizan el RTO, ya sea para hacer el control o para obtener un turno. Desde mañana, a quien no pueda acreditar el control hecho o demostrar tener un turno se le cobrará una multa.

Un verdadero lío se generó esta mañana en el norte de la ciudad y en Santo Tomé por la cantidad de automóviles que se amontonaron cerca de los talleres que realizan los controles técnicos ya que desde mañana será obligatorio haberlo hecho y circular con la documentación que acredite la verificación, de lo contrario, las multas van desde los 75 a los 328. Para quien no haya podido realizar aún el control, sirve también el comprobante del turno que se le haya otorgado en los talleres para hacer la RTO.

Martín Luncarini es gerente de la empresa Control SH, a la que se llega por la Ruta 11 camino a la localidad de Recreo, mientras atendía a sus clientes se hizo unos minutos para atender a EL Litoral que lo consultó sobre la mañana que estaba teniendo. Frente al galpón de donde entraban y salían autos, había una fila de clientes que se extendía por unos 200 metros y había autos estacionados hasta en los jardines particulares de los vecinos de la zona.

"La gente está desde la madrugada esperando para ser atendida o para sacar turno. Lamentablemente, el control hace mucho tiempo que se viene prorrogando y los conductores están al tanto, pero esperaron hasta último momento y se amontonó toda esta gente", señaló Martín mientras miraba todo lo que aún tenía por delante.

El costo el control es de 60 pesos -desde mayo sube a 70- y en el taller de Luncarini atienden en horario corrido desde las 8 hasta las 20 un promedio de 100 vehículos.

"Estamos dando turnos para que la gente con el recibo de pago pueda circular hasta la fecha que le corresponde el control, además atendemos a la gente que sin turno, decide venir y esperar hasta que llegue su momento, sería por orden de llegada", dijo el gerente y pidió paciencia : "Los controles hay que hacerlos desde el año pasado y hace 15 días acá no había nadie, de una u otra manera todos van a ser atendidos". Los turnos que dieron en control SH se extienden hasta agosto.

En Transcontrol SRL, otro de los talleres ubicados a la vera de la Ruta 11, sobre el kilómetro 480, el panorama era muy similar.

Julio Furniel, uno de los propietarios dijo que hasta allí hubo gente que llegó a las 4 de la mañana para ser atendidos a primera hora y otros que directamente pasaron la noche sobre los vehículos. "Estamos atendiendo unos 140 autos por día", dijo Julio que cubre un horario de atención que va desde las 7.30 hasta las 20 para vehículos de uso particular, transporte de carga y también de pasajeros.

Furniel coincidió con su colega cuando se refirió a la gente que esperó tanto tiempo para hacer la revisión. "Lamentablemente, demoraron hasta último momento porque la semana pasada teníamos turnos para dar y también se podía atender tranquilo durante el día", señaló Julio.

En la cola

Entre el desconocimiento, la falta de tiempo, los autos en mal estado, muchos santafesinos demoraron hasta hoy para hacer el control.

"Nosotros estamos desde las 8 de la mañana -eran las 11- y esperamos hasta hoy porque siempre hubo cola y no tenía tiempo para perder acá por mi trabajo, pero hoy ya no tengo alternativa", le dijo Norberto de barrio Candioti a El Litoral mientras estaba en la fila a pocos metros de ser atendido.

Otro vecino explicó que su auto no era nuevo y no estaba en condiciones para pasar la revisión, "si no lo hacía arreglar, casi que no llegaba hasta acá desde el centro", bromeó.

Con cara de fastidio Román, un señor de Laguna Paiva, ocupaba el último lugar de la hilera. "Ahora, no tengo alternativa, voy a tener que esperar sí o sí. El auto me quedó muy lejos porque no encontré lugar para estacionar", explicó.

Un testimonio, una queja

Primero, llegar. Quienes en las últimas horas intentaron acercarse para, al menos, pedir un turno para realizar el control debieron tener paciencia y, si no disponían del tiempo suficiente, no lo consiguieron. Unas seis cuadras antes de llegar a destino, la larga fila de autos, camiones y colectivos que circulan a paso de hombre preanuncia lo que muchos suponían.

Segundo, un turno. Los conductores estacionan los coches sobre la banquina, donde consiguen un claro de tierra y, saltando charcos sobre el barro, forman una fila de más de 50 metros de gente que espera conseguir un turno, parada en el descampado y ante el fuerte viento frío, junto a la ruta (no lleve a los chicos).

Tercero, desconocimiento. Para conseguir un turno se deben llevar la tarjeta verde del vehículo y 60 pesos (se paga en ese momento). Algunos lo desconocen. El momento se transforma en una comunión de lamentos. Todos tienen una versión distinta de qué les sucedería si no realizan el trámite.

Cuarto y último, a esperar. Entonces llega el final del trámite. Del otro lado del escritorio, el empleado le otorga un papel con la fecha para realizar el control. Éste tendrá validez -según la Municipalidad- para evitar una multa, hasta que verifiquen el estado del auto.