La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó la adjudicación del proyecto de Tren de Alta Velocidad (más conocido como ""tren bala") entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba, al que definió como ""un salto a la modernidad", el mismo calificativo que a mediados de marzo había aplicado a la ampliación del servicio de tranvía en Puerto Madero, cuya velocidad de circulación es de 8 kilómetros por hora.
La obra, a un costo de 3.500 millones de dólares, se contrató bajo la modalidad ""llave en mano" y comprende el sistema de ""alta velocidad" (hasta 320 kilómetros por hora) a lo largo de todo el servicio, cuyas estaciones serán Retiro, Conesa-San Nicolás, Rosario, Marcos Juárez, Bell Ville, Villa María y Córdoba.
El recorrido total será de 710 kilómetros: 310 entre Retiro y Rosario (a recorrer en 85 minutos), sobre la actual traza del ferrocarril Belgrano, y 400 entre Rosario y Córdoba, que insumirían 90 minutos de viaje sobre la actual línea Mitre. El servicio tendrá 9 frecuencias diarias entre Buenos Aires y Rosario y al menos 4 entre Rosario y Córdoba.
El proyecto ""cambiará el perfil de la región y del corredor agroindustrial más importante de la Argentina", dijo la presidenta, en un acto al que concurrieron los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner, y de Buenos Aires, Daniel Scioli. La ausencia del de Córdoba, Juan Schiaretti, se hizo aún más notoria por el protagonismo que la presidenta le dio al intendente de la capital provincial, Daniel Giacomino.
""El argumento sobre que se dejan de hacer cloacas, hospitales y escuelas porque destinamos dinero de los argentinos no es cierto, porque se logró tener el cien por ciento de financiamiento para la obra, con un plazo de gracia de 7 años y con 30 años para pagar", destacó la presidenta, quien aparentemente piensa que financiar un proyecto equivale a no pagarlo e ignora el concepto de ""costo de oportunidad": esto es, evaluar la conveniencia de un proyecto comparándolo con sus alternativas.
Cristina pidió ""no preocuparse por los palos" y destacó que la realización del tren bala ""creará miles y miles de puestos de trabajo" y, una vez en funcionamiento, ""comunicará el 60 por ciento de la población del país".
Fueron argumentos diferentes de los que había esgrimido cuando adjudicó el contrato al consorcio ganador y recomendó ver la película ""Enamorándose", en la que los protagonistas (interpretados por Meryl Street y Robert de Niro) se conocen, según la interpretación presidencial, a bordo de un Tren de Alta Velocidad (de hecho, esos trenes no existen en Estados Unidos).
Aquella vez, Cristina mencionó un pedido del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de incluir una estación en Pilar (una cotizada zona de countries) para ayudar a descongestionar la Panamericana. Esa estación al final no fue incluida, pero los Macri igual deben estar contentos. Iecsa, una de las empresas del Consorcio ganador, tiene como presidente a Angelo Calcaterra, primo de Mauricio y sobrino de Franco Macri, quien se la vendió hace un año. Calcaterra fue uno de los principales aportantes a la campaña presidencial de Cristina Fernández, con casi 400.000 pesos.
Veloxia, el consorcio a cargo de las obras, está encabezado por la francesa Alstom (especialista en transporte ferroviario y en trenes bala, tendrá a su cargo la provisión de material rodante, sistemas, señalización, comunicación, vías de alta velocidad, electrificación y entrega del proyecto ""llave en mano"), las obras civiles estarán a cargo de la española Isolux-Corsan y de Iecsa, la también argentina Emepa tendrá a su cargo los trabajos de vía y, como subcontratistas, figuran la francesa SCNFI (filial de la operadora de la red ferroviaria gala) y la española Ineco (ingeniería de transporte).
Discrepancias
""Los gobernadores van y aplauden", generalizó Elisa Carrió al hablar de las posturas ante el tren bala. En el caso de Hermes Binner, fue y aplaudió, pero la incomodidad era visible, ya que el santafesino acababa de quedar en medio de una nueva polémica con el kirchnerismo (ver pág. 9). Dentro de su propio partido, en tanto, el proyecto divide aguas. Miguel Lifschitz lo consideró ""fundamental" y le otorgó todo su ""apoyo político", mientras el diputado provincial Sergio Liberati consideró ""obscena y poco transparente" la contratación y coincidió en que hay ""otras prioridades".
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, confirmó que su agrupación impugnará la licitación del proyecto de instalación del tren bala, y apuntó a la presidenta Cristina Fernández y al ex presidente Néstor Kirchner al sostener que ""este tren es el símbolo de la corrupción del gobierno.
""Vamos a presentarnos ante el fiscal de Investigaciones Administrativas, el doctor Manuel Garrido, ante la Oficina Anticorrupción y, en última instancia, ante la Justicia Penal. Este proyecto es un escándalo y una humillación para el pueblo argentino que viaja como ganado. Este tren va a ser un símbolo de la corrupción del gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner", sostuvo la ex legisladora.
El jefe del bloque de diputados nacionales de la CC, Adrián Pérez, indicó que en el proceso de concesión se cambió el sistema de financiación de la obra, dado que la empresa ganadora Alstom Transport iba a recibir el respaldo financiero del Banco Societe Generale, pero luego esa entidad fue cambiada por el Banco Natixis, y los intereses pasaron del 5 por ciento al 12 por ciento, y el Estado Nacional firmó aceptando esas modificaciones.
Al respecto dijo que, en el hipotético caso de que llegue a la presidencia, ""no vamos a avanzar con ese contrato" y hasta se permitió un sarcasmo cuando dijo: "Quién va a tomar ese tren: Fito Páez", lo cual generó la risa del auditorio, aunque luego se disculpó con el músico rosarino.
Por su parte, Pérez afirmó que ""este proyecto será, en el tiempo, el nuevo Yacyretá. Se prioriza un proyecto que costará, en el inicio, 4 mil millones de dólares cuando hoy tenemos un sistema ferroviario desmantelado con pasajeros que viajan como ganado. Está claro que la primera estación del tren bala será Tribunales y de allí no debería salir".
Desde el radicalismo, se apresuraron a recordar que el jefe del partido y actual senador nacional Gerardo Morales y el diputado nacional Alejandro Nieva presentaron el 3 de octubre de 2007 una denuncia sobre el tren bala que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia 31 de marzo pasado.
Tiempo atrás, el diputado de Proyecto Sur Claudio Lozano había presentado una denuncia ante la fiscalía nacional de investigaciones administrativas y luego, una penal, en marzo de este año, en similar sentido, contra el proyecto del gobierno.
Sergio Serrichio (CMI)/Redacción de El Litoral