En lo que respecta al resto de los partidos de la víspera de Primera División del Regional del Litoral 2008 , proyectaron suertes dispares para los equipos representativos de la Unión Santafesina de Rugby.
En Fisherton, Santa Fe Rugby Club luchó a destajo y mereció el triunfo, pero terminó igualando en 15 tantos con Los Caranchos de Rosario, equipo que en el comienzo de este certamen está refrendando el crecimiento alcanzado en la edición precedente, merced a atributos que son concordantes con sus modestas posibilidades.
Como era dable esperar, el multicampeón santafesino chocó contra un adversario complicado, que se hizo fuerte en una cancha de dimensiones reducidas en base a una gran actitud y disciplina táctica, en la que complicar la dinámica adversaria es uno de los elementos capitales.
Dentro de ese contexto, el partido refereado por el entrerriano Diego Dlugovisky proyectó a un Santa Fe Rugby muy sólido en el scrum y eficiente en el line-out, formación en la que prácticamente se repartieron las pelotas propias. En tanto, en las espontáneas primó el desorden, lo cual no resulta extraño, atendiendo a las citadas características del anfitrión.
La etapa inicial culminó 15 a 10 2 en favor de los santafesinos, que tanto hasta allí como hasta el final, merecieron mejor suerte; la que inclusive pudo haber cambiado en tiempo extra, cuando desperdiciaron un penal más que factible, que obviamente hubiese cambiado el destino del deslucido e intenso cotejo.
En el restante cotejo disputado en nuestro medio, arbitrado por el paranaense Jorge Caíno, el Club Universitario de Rosario derrotó a CRAI por 13 a 10, después de un trámite intenso y equilibrado.
En un contexto de buen ritmo y gran rigor físico, el equipo santafesino prevaleció en la obtención, a través de un sometimiento que por momentos resultó manifiesto, sobremanera por la tarea desempeñada en los rucks y en el line-out.
Sin embargo, pese a poseer un caudal importantísimo de pelotas de calidad, tomó decisiones que en general no fueron las más adecuadas. A esto se sumó una tarde demasiado errática en la búsqueda de los postes, ya que marró 5 penales y 2 goals, lo que obviamente resultó clave para el desenlace del encuentro.
Más allá de haber perdido el invicto, los conductores de CRAI destacaron varios elementos de una actuación que sumó no pocas satisfacciones. Como la disciplina y el orden denotado a lo largo de todo el desarrollo.
En un encuentro arbitrado por el rosarino Mauro Rivera, el Club Gimnasia y Esgrima de Rosario alcanzó su primer éxito en la competición, al superar a Cha Roga Club por 25 a 22, luego de un trámite tan deslucido como heterogéneo.
El primer tiempo favoreció al anfitrión por 20 a 13, producto de haber aprovechado las imperfecciones defensivas de la visita, que pecó de una evidente falta de presión en ese lapso. Sin embargo, en el complemento Cha Roga Club levantó su rendimiento en forma notoria, a punto tal de llegar a los momentos decisivos en una ostensible actitud ofensiva.
El coach del representativo santotomesino destacó la buena actuación cumplida en line-out durante todo el desarrollo, la mejoría expuesta en el scrum en el segundo y la reacción manifestada en conjunto tras el adverso parcial.
En cuanto a los demás cotejos de ayer, vale destacar el nuevo y exhuberante triunfo del campeón-defensor: Duendes Rugby Club, que esta vez derrotó en la capital entrerriana al Club Atlético Estudiantes de Paraná, por 51 a 15, lo que le permite mantenerse como único líder con puntaje ideal y actuaciones altamente convincentes.
El otro equipo entrerriano, Paraná Rowing Club, sumó un nuevo éxito que seguramente cotizará alto con el devenir de la competición, ya que superó en Rosario a Logaritmo, por 14 a 9. Vale recordar, que venía de superar a Cha Roga Club en la misma condición.
César Miño