Tres de cada cuatro empresarios argentinos aseguró estar más enfocado en encontrar y retener personal, en relación con el año anterior, lo que generó un incremento de sus costos en esta materia en los últimos 12 meses.
De acuerdo con una encuesta de Grant Thornton, a nivel mundial, 63 por ciento de las empresas del sector privado está pagando significativamente más en costos de personal que hace un año.
China, con un aumento de 91 por ciento; Botswana, con 86; India, con 85, y Turquía, con 83 por ciento, reportaron los mayores incrementos en sus costos de personal. Argentina se ubicó en la posición número 11 en la lista mundial, con 75 por ciento de aumento de sus costos de personal, muy por encima del promedio global.
La escasez de personal y el creciente reconocimiento de la importancia de la gente para lograr la competitividad están llevando a las empresas del sector privado a adoptar políticas activas en materia de reclutamiento y retención.
En la Argentina, 78 por ciento de las empresas encuestadas afirmó estar más enfocado en encontrar y retener empleados que el año anterior. Globalmente, la encuesta encontró que 59 por ciento de las empresas del sector privado está más centrado en estos temas que hace un año. Esto se da especialmente en economías emergentes, con Vietnam a la cabeza, con 84 por ciento de sus empresas, seguido de cerca por China continental, con 81.
En materia de estrategias de retención de personal clave, las más utilizadas por las empresas argentinas son entrenamiento y apoyo a personal con potencial de liderazgo, con 55 por ciento; monitoreo de las percepciones de los empleados, y toma de acciones en función de los resultados, con 45, así como políticas de flexibilidad laboral, incluyendo medias jornadas, horarios flexibles, trabajo desde el hogar, con 44.
A nivel mundial, el medio más habitual para fomentar la lealtad de los empleados es asegurarse de que todos ellos comprendan los valores centrales de la empresa, citado por 64 por ciento de los encuestados.
Las empresas argentinas están en un momento en el cual sus políticas están orientadas a la captación de personal nuevo porque el crecimiento de la industria y el sector servicios está demandando cada vez más fuerza laboral.
Las del sector privado son más susceptibles a sufrir las consecuencias de pérdida de personal que las organizaciones multinacionales más grandes. Dependen más de su personal y, por lo tanto, necesitan contar con estrategias sólidas de retención.
La carga laboral incremental para el personal que permanece ha sido identificada como la mayor consecuencia de la pérdida de personal, citada como tal por 41 por ciento de las empresas a nivel global. Otras consecuencias mencionadas son los costos operativos incrementales, la pérdida de negocios y la caída en los estándares de servicio al cliente.
Las diferencias de costos en el crédito no sólo se dan por regiones, sino también por actividades económicas. Si se observa la tasa promedio país, a fines del año pasado el nivel más bajo se registró en los créditos destinados a la especias y plantas aromáticas y medicinales, donde la tasa se ubicó en 13,38 por ciento anual; seguido por los dirigidos a la producción de semillas industriales, con 14,75; la producción láctea, con 15,09; y la fabricación de automotores y remolques, con 15,24 por ciento.
En tanto, los créditos más costosos, siempre analizando el promedio país, fueron los destinados a la caza y captura de animales vivos, con 31,9 por ciento anual; a investigación y desarrollo, con 29,1; la cría de ganado en cabañas y haras, con 27,1; la fabricación de instrumentos médicos, ópticos y de precisión, con 25,9; y actividades industriales de reciclaje, con 25,4.
Para el Iader, es llamativo observar que en todo lo relacionado con investigación y desarrollo las tasas son generalizadamente elevadas en todo el país.
En sectores como el comercio minorista, la tasa promedio de financiamiento se ubicó en 19,1 por ciento anual con una brecha de 17,9 puntos porcentuales entre las tasas más altas y más bajas que otorgaron las casas bancarias a fines de 2007: 16,5 por ciento en la provincia de Buenos Aires y 34,4 en La Rioja.
A su vez, en el sector de la construcción, la tasa promedio de financiamiento se ubicó en 19 por ciento anual, con una brecha de 23,5 puntos porcentuales entre las tasas más altas y más bajas registradas en el país.
De la redacción de El Litoral