Al menos 243 personas murieron y varios miles de edificios resultaron destruidos o dañados tras el paso del ciclón tropical Nagris por la región del sur de Birmania (Myanmar), donde el gobierno militar declaró el estado de emergencia.
Los fuertes vientos, de 190 a 240 kilómetros por hora, causaron también el corte del suministro de electricidad y teléfono en todas las poblaciones del delta del río Irrawaddy, según indicaron hoy las autoridades por medio de la televisión estatal.
De acuerdo con las fuentes, 223 personas perdieron la vida en la división Ayeyawaddy, situada en el delta del río y a unos 220 kilómetros al suroeste de Rangún, la antigua capital.
El ciclón pasó por la división de Ayeyawaddy por la noche y la madrugada del pasado viernes, antes de alcanzar Rangún, la antigua capital, donde murió al menos otra veintena de personas, la mayoría, a causa del desplome de casas y de la caída de árboles y objetos de los edificios.
El general Thira Thura Tin, primer secretario de la Junta Militar, declaró el estado de emergencia en Rangún, Pegu, Irrawaddy y los Estados Mon y Karen.
Las autoridades desplegaron hoy al Ejército en las zonas afectadas por el ciclón para ayudar a los damnificados, reparar las averías en la infraestructura básica y evaluar los daños.
Según las primeras estimaciones oficiales, ""tres de cada cuatro edificios de poblaciones situadas en la región del delta del río Irrawaddy han sido dañados o destruidos por el ciclón".
En Rangún, donde residen cerca de cinco millones de personas, varios edificios pequeños y próximos a la Universidad se desplomaron parcialmente; las calles de la ciudad estaban casi desiertas y se apreciaban cuantiosos daños en todas partes, de acuerdo con las declaraciones de distintos residentes.
Los fuertes vientos levantaron los tejados de cientos de casas, tumbaron antenas y arrancaron numerosos árboles de las calles de Rangún.
EFE