Este es un campeonato de "japoneses", donde el único "rubio y de ojos celestes" (sólo por lo distinto) es San Martín, y ahora parece despegarse un poco Godoy Cruz, que ayer consiguió un triunfo clave en Mar del Plata. En la paridad, mediocridad, inestabilidad, irregularidad o póngale el nombre que quiera, del resto, está metido Unión. Y cómo será todo lo que le sigue a San Martín y Godoy Cruz, que ayer el cuarto puesto de la promoción empezó a cambiar de mano a medida que se producían las novedades: en algún momento estuvo Unión, en otro Tiro Federal y al final encontró Chacarita la posibilidad de dar vuelta el resultado y alcanzar un sitial que había perdido con esa irregularidad de la que hablamos.
Los técnicos podrán probar esquemas y posiblemente tengan incidencia directa en el rendimiento de un equipo, pero la mayor dependencia siempre será de los jugadores. Lo probó Gugnali, que de aquél arranque como técnico de Unión, con un media-punta (Flores) y un punta neto (Zárate), pasó a esta versión de tres delanteros que comprobó aquella regla que indica que no es más ofensivo el equipo que suma hombres al ataque sino el que sabe armarse de espacios y es contundente.
Gugnali es, básicamente, un buen tipo. Y aprendió a querer a Unión, a respetarlo como la institución que le da trabajo y la que le brindó la posibilidad de haber llegado hasta lo más alto de su carrera como entrenador hasta este momento. Y habrá sido por eso que en medio del dolor de aquella derrota con Tiro, dio a entender a los dirigentes que, si era necesario, iba a dar un paso al costado. Como también sabía que una derrota ante Platense lo iba a colocar en una situación difícil de ser sostenida sin cuestionamientos.
Gugnali sabe las generales de la ley: este plantel fue armado con el objetivo de ser protagonista y pelear por algo. Y lo está consiguiendo, por más que muchos piensen que Unión debía ser el San Martín o el Godoy Cruz de esta temporada.
Nada está perdido todavía y no hay un fixture tan complicado en el horizonte como para tenerle miedo a una eventual y buscada clasificación para una promoción.
Enrique Cruz (h) - (Enviado Especial a Buenos Aires)