En el año del 40º aniversario de la fundación de la Junta Coordinadora Nacional en Setúbal, provincia de Santa Fe, el presidente del comité provincial de la Unión Cívica Radical, Luis Alberto Cáceres, convocó a afiliados y simpatizantes, "estén en el espacio político que estén", a una jornada de reflexión; que tendrá lugar en la sede partidaria (Rivadavia 2647), desde las 10 horas del sábado 10 hasta la tarde del domingo 11 de mayo.
Tras el golpe de 1966, los jóvenes de la UCR lograron un efímero armado político en un congreso clandestino en Setúbal, preludio del que surgiría en el mismo lugar dos años después: la Junta Coordinadora Nacional.
"Sus objetivos fueron básicamente tres: ayudar a preservar y fortalecer el partido como herramienta de transformación de la sociedad; recuperar la democracia a través de elecciones libres, sin proscripciones ni condicionamientos y finalizar con la falsa antinomia que había dividido al pueblo argentino durante décadas en peronismo y antiperonismo, reemplazándola por la línea divisoria de pueblo-antipueblo. Colateralmente se tomó la decisión de comenzar a estructurar un frente universitario", recordó.
En las vísperas electorales de 1983, se decide una pausa en el funcionamiento orgánico, que nunca fue restablecido formalmente, más allá de reuniones esporádicas de sus referentes, muchos como funcionarios o legisladores del gobierno de Alfonsín. "Mucha ilusión, muchos sueños y una cuota de poder; pero la idea de construcción de una sociedad más justa, más fraterna y solidaria quedó como un compromiso pendiente", evaluó Cáceres.
"Hoy ya nadie tiene veinte años, los fundadores con sesenta largos, cincuentones los de la posterior generación y cuarentones los de las últimas camadas. La Argentina del ayer, en sus marchas y contramarchas, vuelve a aparecer con sus carencias, con sus necesidades", expresó. Y, en este marco, reivindicó la subsistencia del "sentir radical", aunque sus dirigentes aparezcan en las nóminas de diversos espacios.
"El valor de la palabra, la política como vocación de servicio, la concepción ético-moral como valor fundacional y práctica permanente del radicalismo, han quedado en el olvido en su prédica y en su acción", dijo Cáceres, convocando a los militantes desde su condición de fundador de aquél espacio.
"Mientras uno de nosotros continúe en el esfuerzo por lograr la Argentina de nuestros sueños, no hay ni habrá derrota, en todo caso simplemente contratiempos... y los contratiempos son generalmente superables. Avisen en cada provincia a los que siguen, a los que se incorporaron más tarde, a los que fueron, pero fundamentalmente a los que continúan creyendo en la fuerza de la idea", concluyó.