Política: POLI-05
Los ruralistas en el Congreso
La oposición buscará firmas para derogar las retenciones móviles
El mecanismo supone habilitar en el Congreso un proyecto de ley que derogue el polémico sistema. Pero el Congreso tiene ambas Cámaras bajo dominio oficialista, cuyos representantes ayer no asistieron al encuentro en la Cámara Alta.

Los principales partidos opositores dieron hoy respaldo a las cuatro organizaciones rurales que protestan contra la política agropecuaria del gobierno nacional en un acto en el Senado, donde se comprometieron a reunir un millón de firmas para impulsar una iniciativa parlamentaria a favor de la anulación de las retenciones móviles.

Fue el encuentro público de mayor dimensión promovido por las agrupaciones opositoras desde el surgimiento de la protesta agraria. El acto fue convocado por los bloques de la Unión Cívica Radical, el ARI, el justicialismo disidente, el Partido Socialista, el PRO, y partidos provinciales, al que concurrieron los titulares de Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías; de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, y representantes de la Federación Agraria y de Coninagro, así como también el dirigente entrerriano Alfredo de Angeli.

Los legisladores y los integrantes de las organizaciones del campo se distribuyeron en torno de una amplia mesa dispuesta en el centro del salón Azul del Congreso, y alrededor suyo se ubicaron centenares de personas que desbordaron el lugar.

Durante el encuentro, que se inició a las 18, expusieron los radicales Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Oscar Aguad; por la Coalición Cívica, Adrián Pérez y Eugenia Estenssoro; el socialista Rubén Giustiniani, el macrista Federico Pinedo, además del ex presidente Adolfo Rodríguez Saá y la senadora Hilda González de Duhalde, entre otros.

Una de las propuestas más llamativas fue el pedido de la esposa del ex presidente Eduardo Duhalde, quien sostuvo que el estancamiento de las negociaciones entre el gobierno y la dirigencia agraria obligaba a buscar "un mediador" para destrabar la situación, y propuso que esa función sea asumida en la Corte Suprema de Justicia.

Reclamos al PJ

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, criticó la ausencia de legisladores oficialistas, "porque estos problemas lo padecen todos los habitantes del país", al tiempo que rechazó las acusaciones de ser culpables del desabastecimiento y del aumento de los precios, mientras agregó que ambas cosas eran imputables a "las malas políticas del gobierno nacional".

Sostuvo que "la negociación es un camino que debemos cumplir, pero no volveríamos a tropezar en la misma piedra", por lo que reclamó que las propuestas que presente el gobierno "las haga en forma pública para que la opinión pública se entere de los contenidos y sepa hacia dónde vamos".

Por su parte, Miguens, de la Sociedad Rural, sostuvo que "hoy, el ciudadano común ve al campo de una manera distinta y ha comprendido la justicia del reclamo, porque fue el protagonista de la salida de la crisis del país".

A su turno, el vicepresidente de la Federación Agraria, Pablo Orsolini, afirmó que reuniones como las que estaban participando eran el "comienzo de la recuperación de la institucionalidad del país" y expresó que si el Congreso hubiera sido sensible a las demandas del cambio desde comienzos de la década, "muchos problemas vinculados con la concentración no se habrían producido".

Posiciones políticas

Cuando le llegó el turno a los dirigentes políticos, el senador radical Gerardo Morales atribuyó la situación de conflicto "al modelo de poder que inició el oficialismo con los superpoderes, con los que quiso desinstitucionalizar el país y desmovilizar el Congreso".

El titular del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, pidió la eliminación de las retenciones para las carnes y los lácteos junto a una medida de promoción al sector ganadero y tambero y atribuyó al oficialismo parlamentario que el Congreso no se haya pronunciado a favor de los reclamos del agro.

Ruralistas con diputados

Representantes de Carsfe, Federación Agraria y Coninagro se reunieron esta mañana con diputados provinciales, en el despacho del presidente de la Cámara, Eduardo Di Pollina. El cuerpo, en sintonía con el Poder Ejecutivo Provincial, ya se pronunció en orden a reclamar que se retrotraiga al 11 de marzo la situación con respecto a las retenciones agropecuarias y que se convoque a la mesa del diálogo, por lo cual esta fue la respuesta obtenida por las entidades agropecuarias. Aún así, el objetivo -más allá del impacto público del hecho institucional, previo a la reunión que mañana mantendrán los titulares de las agrupaciones agropecuarias con el gobernador Hermes Binner- fue reclamar una intervención activa de las autoridades en la búsqueda de soluciones y deslindar responsabilidades con respecto a algunas de las imputaciones públicas del gobierno nacional, como es la de ser causantes de la inflación.

"El detonante del conflicto fue el incremento de la alícuota en cuanto a las retenciones, pero eso hizo que aparezcan muchos problemas que estaban subyacentes, como son los de la carne y la leche. Sobre esto tenemos que trabajar todos juntos con los gobiernos provinciales", explicó Rubén Ferrero, de Carsfe.

Además de anticipar que los ruralistas apostados en las rutas evitarán confrontar con los eventuales "contrapiquetes" lanzados desde el gobierno nacional, Ferrero consignó que "queremos que desde la Legislatura se entienda que no somos los culpables de los altos precios de muchos productos de la canasta familiar. Que se puede trabajar sin ningún tipo de problemas abasteciendo el mercado interno a un precio acorde a los salarios de los argentinos y podríamos exportar, como lo están haciendo Brasil, Uruguay, Paraguay y todos aquellos países que producen alimentos y están aprovechando para crecer".

Por su parte, el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina, recordó que los pasos a seguir en orden al conflicto seguirán siendo discutidos en el marco de la Región Centro, en la reunión con legisladores provinciales y nacionales que se hará el lunes en Venado Tuerto, como continuidad de las que tuvieron lugar en San Francisco (Córdoba) y Victoria (Entre Ríos).

En el encuentro, al que se ha invitado a los ruralistas y entidades intermedias, se consensuará un documento, "planteando una vez más la necesidad del diálogo, pero sobre todo de una pronta solución, porque el país no puede seguir en esta situación de conflicto", expuso Di Pollina.

Preocupación por violencia y extorsión

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo que está "preocupado" porque el reclamo del campo "se está traduciendo en violencia". Y descartó que existan presiones desde el gobierno nacional sobre los gobernadores.

"Hay una actitud de prepotencia que me preocupa y debe preocupar a todos los argentinos", dijo Randazzo a Radio América, donde citó que "hechos que se han dado en los últimos días han sido propiciados por este sector".

El ministro afirmó que se "está disputando exceso de rentabilidad" y recomendó que en esa disputa haya "racionalidad". "Si uno repasa rápidamente los hechos de los últimos días va a encontrar que hay cientos de intendentes apretados porque van representantes de las organizaciones del campo atribuyéndose la representación popular, y pidiéndole a los intendentes que se pronuncien, o estás con el gobierno o con el pueblo", afirmó.

También citó "la agresión que sufrió el presidente del bloque de diputados Agustín Rossi, que fue encabezada por el presidente de la Sociedad Rural y vice de Rosario; en Saladillo un legislador provincial, Mancinelli, que fue agredido junto a su familia en su domicilio".

Manifestó que "muchos intendentes me han llamado preocupados porque han sido obligados a pronunciarse sobre si estaban con el gobierno o con el pueblo, arrogándose la titularidad del pueblo, el gesto más antidemocrático que he visto en los últimos 25 años".

Randazzo dijo que es "totalmente falso" que existan presiones del gobierno nacional sobre los gobernadores provinciales para que no reciban a los productores agropecuarios, y que con ese argumento se está "intentando distorsionar la realidad".

"Hay intencionalidad de transmitir preocupación a la sociedad de parte de sectores involucrados en este conflicto, que intentan trasladar miedo a la sociedad diciendo que el país corre riesgos de estabilidad, de fuga de depósitos, todos disparates sin sentido", manifestó.

Por otra parte, remarcó que "existen dos países: el que quieren hacer creer" y el que "sigue creciendo". Consideró que "no es razonable que un gobierno elegido democráticamente sea sometido a la extorsión permanente" por un conflicto de "rentabilidad", en "desmedro de la mesa de todos los argentinos".

"No es razonable que aceptemos que un sector obligue en situación de paro a una negociación, cuando el gobierno siempre ha estado abierto al diálogo", recordó. Randazzo alegó que el gobierno "tiene claro un modelo de inclusión", que al sector rural "también le ha ido bien".

Moción denegada

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, rechazó en forma terminante la propuesta del titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, de levantar por 24 horas el paro del campo para negociar. "Patearon el tablero y volvieron al paro, ahora, ellos proponen levantar el paro por 24 horas para hablar", dijo. Según el funcionario, hay "un sector -el agropecuario- que defiende sus intereses, que avanza con un reclamo de una dureza singular, que no ha tenido en otras épocas" y "con el paro y la tregua, viene marcando condiciones de discusión que son muy difíciles de tolerar en una etapa democrática".

De la redacción de El Litoral/DyN