Alejandro Galetto
Eran las 7.40 del domingo, cuando Maximiliano Baumgartner amaneció en el motorhome propiedad de su colega Marcelo Gatti. Ahí mismo desayunó y a las 8.15 ya se estaba subiendo al Renault Mégane de la categoría monomarca, en cuya final largó cuarto a las 9.
Hizo una carrera aceptable, pero en la curva 2 de la última vuelta se pegó contra los muretes. Luego observó que "anduve bastante bien. Obviamente es un auto bastante nuevo que recién ahora lo tenemos con el equipo de Gatti. Por supuesto que hay que ir mejorándolo y progresando día a día". Quedó octavo, en una carrera signada por las grandes actuaciones de los representantes de la provincia de Santa Fe: Luis Druetta (primero), Sergio Cheirano (3), Lisandro Masía (6) y Benjamín Álvarez (7).
Después de culminar su presentación en la categoría "telonera", se subió a su Honda New Civic de TC 2000, la "vedette" del fin de semana, y dio dos vueltas en la prueba de tanques llenos. Para relajarse, antes de la final se dedicó a firmar autógrafos y a sacarse fotos en su box, hasta que llegó la hora señalada.
Eran las 12.30 cuando salió a pista y sobre las 12.55 largó a fondo desde el puesto 25 de la grilla de partida. Lidió con algunos inconvenientes, se golpeó y debió competir con un vehículo que vuelta tras vuelta perdía estabilidad. Sin embargo, como se había propuesto, cruzó con bandera a cuadros y su puesto 14 resultó una gran alegría para toda la ciudad.
Tras la carrera, Maxi firmó más y más autógrafos, y posó una y mil veces para chicos, chicas y grandes que se acercaban a pedirle una foto. El cariño del público lo comenzaba a abrazar. Luego llegó el tiempo de ir a almorzar para después dar lugar a una siesta tan larga como necesaria. Seguramente, cuando su cabeza se apoyó en la almohada se le habrá dibujado una sonrisa de satisfacción por el deber cumplido y por responder, dentro de sus posibilidades, a tantas expectativas.
"El balance realmente es muy positivo", señaló Baumgartner. "Si bien tenía ganas de estar entre los 10, llegar 14 es muy bueno por ser mi segunda carrera en la competencia y la primera en un callejero en el TC 2000. Fue espectacular todo el fin de semana".
"El trazado es muy difícil y peligroso. Cualquier error mínimo, como me sucedió a mí, te hace golpear. Por eso tuve que levantar el ritmo. Pese a todo eso creo que hicimos un gran papel y pude medianamente cumplirle a la gente de Santa Fe que tanto me apoyó".
Precisamente, Maxi se explayó con su flamante y hermosa relación con el público. "El apoyo de Santa Fe es increíble. La verdad es que lo que viví este fin de semana no lo había vivido nunca. Ni siquiera en China, en donde cada carrera lleva más de 50.000 espectadores. Nunca me habían sacado tantas fotos, ni había firmado tantos autógrafos. Realmente fue una experiencia inolvidable. Por eso quería terminar sí o sí, para brindarle al público una vuelta de su auto, porque ya era el auto de la gente".
Según algunos cálculos, Baumgartner debió soportar 59 grados centígrados en su habitáculo. De hecho, cuando terminó la carrera había bajado 2 kilos, todo en líquido. En la curva 1 (en calle Lisandro De la Torre), el Honda de Maxi bajaba de 6ta. a 1ra., lo mismo que en la 3 (calle Alberdi). En la curva 2 (de 27 de Febrero para Alem), rebajaba de 5ta. a 3ra., en tanto que en la chicana iba de 5ta. a 2da., subía a 4ta. hasta la curva previa al retome de la recta principal, donde bajaban a 2da. para apretar a fondo por 27 de Febrero.
El gobierno de la ciudad realizó desde el área de la Subsecretaría de Turismo, un testeo para relevar la procedencia de los visitantes, la ocupación hotelera y más. El mismo arrojó datos significativos: de las aproximadamente 700 encuestas procesadas, el 87 % señaló que el motivo principal de su visita a Santa Fe fue el TC 2000. El 62 % de los visitantes llegó a la ciudad en auto y el 32 % en colectivos. Sin dudas, uno de los datos más relevantes ha sido el de permanencia en la ciudad: el 49 % permaneció tres días y el 17 % dos días. En cuanto al alojamiento, el 45 % durmió en hoteles y el 40 % en casas de familia. Un alto porcentaje (aprox. 50 %) de los visitantes era de la provincia de Santa Fe, mientras que el 15 % de Entre Ríos y un 21 % de provincia de Buenos Aires.