Región: REG-03
Editorial
El achatamiento de la curva

El reciente anuncio del gobierno nacional sobre las modificaciones en el régimen de retenciones no tuvo el efecto esperado por la administración Kirchner. Los cambios introducidos permiten a los monotributistas ser beneficiarios de las compensaciones y delegan a las provincias la facultad del pago de las mismas.

Pero la modificación más representativa implica reemplazar la movilidad del gravamen por una tabla que fije el monto del mismo de acuerdo a la cotización de cada grano. Cabe destacar que para que haya una efectiva reducción de la alícuota, la cotización debe ascender de manera significativa respecto de los montos actuales.

Para un trigo a U$S 350 precio FOB internacional, se maneja un precio de 254 para el productor y una retención del 27,4%, igual que con la resolución 125.

Para un maíz a U$S 250, el precio al productor es de 174 y un 30,2 % de retenciones, igual que con la resolución 125.

Para una soja a U$S 500 se estima un precio de 285 al productor y una retención del 43%, lo mismo que cuando regía la resolución 125. Si el girasol cotiza a U$S 600, el productor se queda con 353, ya que la retención es del 41,2 %, tal como cuando estaba vigente la resolución 125 de Martín Lousteau.

¿Qué cambió entonces? Que si la cotización del trigo sube arriba de los U$S 500, el maíz a más de 350 o la soja a más de 600, el porcentaje retenido se reduce, "achatando la curva".

Según las tendencias de los mercados internacionales, esta suba de los cotizaciones es muy poco probable que se produzca, por lo que, con estos nuevos anuncios, la situación impositiva no registra cambios de hecho para el productor agropecuario argentino.

La dirigencia rural se mantiene firme en el reclamo, y los productores convocados a la vera de las rutas mucho más aún. Pese al intenso frío, las guardias se relevan periódicamente para mantener la constante presencia y vivo el reclamo.

Si bien la metodología de la protestas planteó la necesidad de no generar inconvenientes al resto de la sociedad, el deseo no se pudo mantener. En los cortes la situación se sigue desvirtuando cada vez más, con camioneros que están hartos y plantan sus "contrapiquetes" para que nadie pase. En el resto de la economía provincial y nacional, el enfriamiento de los números va de la mano del clima, pero contrasta con el ánimo de los perjudicados directos por el parate que el conflicto genera.

Mientras las entidades se están planteando nuevas estrategias a largo plazo que involucren a nuevos actores a su favor, ya nadie sabe con certeza cuál es el motivo cierto por el cual el gobierno redobla la apuesta en la estrategia de burlarse del campo a costa del dinero de todos los contribuyentes. Para algunos es una cuestión de orgullo o de ideología. Para otros, se esconden intenciones de reformas agrarias de fondo. Lo cierto es que, de mantenerse el conflicto, la única curva que se achata es la del crecimiento nacional.