Región: REG-04
Estudio económico
Los márgenes agrícolas y las retenciones
Un trabajo de la Fundación Mediterránea analiza el impacto del esquema que defiende el gobierno sobre las futuras campañas agrícolas.

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Las retenciones móviles no constituyen el principal reclamo del campo hacia el gobierno federal. Pero son, sin lugar a dudas, una parte importante del problema.

¿Qué cambios generaron éstas para el productor agrícola? Se pueden señalar efectos de corto plazo, y por ende verificables hoy, y efectos de mediano y largo plazos, que son potenciales pero que pueden producirse, incluso, en un escenario de pronta resolución del conflicto.

A corto plazo, los derechos móviles generan un cambio en la distribución de los ingresos entre el gobierno federal (más otros sectores de la sociedad) y los productores agrícolas.

En efecto, las retenciones móviles, al incrementar la presión tributaria sobre la soja y el girasol (a los precios vigentes), lo que hacen es, por un lado, mejorar la participación del gobierno en los ingresos que el productor generará en esta campaña. Y por el otro, incrementar la transferencia de ingresos desde los productores hacia los consumidores domésticos de los granos (por la parte de la producción que se consume internamente).

Nótese que los derechos de exportación recaen sobre ingresos (al estilo del Impuesto a los Ingresos Brutos que cobran las provincias) y no sobre ganancias (como es el caso del Impuesto a las Ganancias); de aquí que, por ejemplo, un aumento del 10% de presión tributaria sobre ingresos tiene un impacto porcentual de más del 10% sobre ganancias (sólo en el caso teórico pero no realista de que todos los ingresos sean ganancias se equilibrarían los impactos). El impacto redistributivo puede medirse entonces en términos de ingresos o de ganancias esperadas.

De acuerdo con estimaciones propias, la presión tributaria legal que terminan ejerciendo en conjunto los Derechos de Exportación Móviles (DEM) y el Impuesto a las Ganancias (IG), asciende al 75% de las ganancias esperadas de una explotación agrícola hipotética.

¿Confiscatorias?

Desde el campo se sostiene que la porción de ganancias que se cede hacia el gobierno federal y otros sectores de la sociedad, que ya era importante antes del esquema móvil, se ha hecho confiscatoria luego de esta última medida.

La posición del gobierno es que el campo sigue obteniendo buenos márgenes en esta campaña, incluso con la mayor presión tributaria, gracias a los excepcionales precios internacionales de los granos.

Adicionalmente, el gobierno sostiene que la presión tributaria efectiva no es tan alta, en función del nivel de evasión del sector en el Impuesto a las Ganancias, que se considera mayor al de otros sectores. Como no se disponen estadísticas de evasión en la Argentina, es difícil verificar este último punto.

A largo plazo, los potenciales efectos de las retenciones móviles y de la política pública en su conjunto hacia el sector deben evaluarse en términos de cómo pueden verse afectados los incentivos a seguir profundizando el desarrollo de esta actividad productiva.

El deterioro esperado en los márgenes de explotación puede estimarse ya para la próxima campaña. Lo que se puede anticipar a los precios hoy esperados es que los márgenes de explotación retrocederían en la próxima campaña, entre un 7 y un 49% en términos nominales y entre un 26 y un 59 % en términos reales (este último caso supone inflación del 25 por ciento y tipo de cambio nominal estable).