El volumen negociado de cheques de pago diferido totalizó, en mayo último, los 52,9 millones de pesos, lo que representó un crecimiento de 9,4 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado, y una suba de 14,7 con relación a abril.
Así lo destacó el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (Iamc), que remarcó que el mes pasado se registró el mayor volumen desde octubre de 2007.
El aumento del mes se explicó casi en su totalidad por el mayor volumen de cheques avalados, que sumaron 48,2 millones de pesos, con una suba mensual del 16,3 por ciento.
El total negociado en cheques patrocinados fue de 4,7 millones de pesos, con un aumento mensual de 0,7 por ciento.
De este modo, el volumen operado durante los primeros cinco meses del año sumó 241 millones de pesos, 3 por ciento menos que en igual período de 2007.
En mayo, el monto promedio diario operado fue de 2,3 millones de pesos para los avalados, y de 224 mil pesos para los patrocinados.
Las tasas de interés promedio ponderado de ambos segmentos de cheques aumentaron durante mayo, alcanzando el mayor valor para la serie mensual desde diciembre de 2007.
En el caso de los avalados, la tasa promedio para todos los plazos fue de 15,3 por ciento, 334 puntos básicos por sobre el valor de abril. Para el caso de los patrocinados, la tasa fue de 19,9 por ciento, con un aumento mensual de 739 puntos.
En los avalados, el mayor aumento mensual se dio en la tasa de 31 a 60 días (398 puntos básicos), mientras que la menor suba fue la del plazo de 91 a 120 días (283).
El diferencial entre la mayor tasa promedio, 19,2 por ciento para más de 180 días; y la menor, 12,9 hasta 30 días; fue de 624 puntos básicos.
En los patrocinados, también se observaron subas en las tasas promedios de todos los plazos, mientras que por tercer mes consecutivo no se registraron operaciones para más de 180 días.
El mayor aumento de la tasa promedio fue para el plazo de 91 a 120 días (1.225 puntos básicos), mientras que el menor aumento correspondió a la tasa de hasta 30 días (194).
El diferencial entre la mayor tasa, de 121 a 180 días; y la menor, hasta 30 días; fue de 2.469 puntos básicos, alcanzando el valor más alto de la serie.
En línea con el aumento de tasas de interés, el plazo promedio de los cheques durante mayo se redujo a 105 días, desde los 113 de abril; alcanzando así el plazo promedio más corto desde mayo de 2007, cuando fue de 104.
Para el caso de los avalados, el plazo promedio cayó hasta los 107 días, desde 116 en abril.
Para los patrocinados, en cambio, el plazo promedio fue de 84 días, 5 días más que el mes previo.
La cantidad de cheques operados marcó un máximo histórico durante mayo, al alcanzar las 2.369 unidades, con un aumento mensual de 12,6 por ciento.
Este aumento se explicó por la mayor cantidad de avalados, que totalizó 2.262 unidades y marcó un máximo histórico para la serie, con una suba mensual de 13,4 por ciento.
Esta suba de los avalados se vio compensada parcialmente por una reducción de 1,8 por ciento en la cantidad operada de patrocinados, que sumaron 107 unidades, contra un máximo histórico de 267.
De este modo, el total de cheques negociados entre enero y mayo sumó 9.846 unidades, 4,3 por ciento más que en igual período de 2007.
De este total, los avalados representaron 94,7 por ciento (9.323), con un aumento anual de 8,4 por ciento; mientras que la cantidad acumulada de los patrocinados cayó 37,4 anual.
La intervención del Banco Central y de los bancos oficiales seguiría impulsando al alza al mercado de bonos, que podría volver a los niveles previos al inicio del conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario.
Así concluyó un informe de Portfolio Personal, que precisó sin embargo, que el momento es más aconsejable para inversiones de corto plazo que para un posicionamiento para el largo.
De esta manera, la recomendación es aprovechar la fuerte suba en las tasas de interés para realizar colocaciones de corto plazo en instrumentos como cheques de pago diferido y fideicomisos financieros.
De acuerdo con el análisis, en la última semana el gobierno buscó evitar que la mayor incertidumbre política por el conflicto con el campo se reflejara en el comportamiento de las variables financieras.
Así, el Banco Central no solo vendió reservas para evitar cualquier suba del dólar sino que también intervino activamente en el mercado de títulos públicos comprando bonos ajustables por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) impulsando al alza las cotizaciones.
Es por ello y a diferencia de lo observado en los primeros días de mayo, cuando luego de la tregua de más de 30 días el campo decidió decretar su segundo paro, que se registró una nueva baja en la cotización del dólar, y una fuerte alza en la cotización de los bonos públicos.
De todos modos, el público siguió demandando dólares lo que quedó reflejado no sólo en la venta de divisas que hizo el mercado, sino también en la fuerte suba en las tasas de interés observada en los últimos días.