EFE
El ex presidente estadounidense Bill Clinton dijo ayer que podría ser el "último día" en la campaña de su esposa Hillary hacia la candidatura demócrata, lo que pareció alimentar las especulaciones sobre cuándo podría abandonar esta carrera.
"Éste puede ser el último día en el que estoy involucrado en una campaña de este tipo", señaló el ex presidente en un acto electoral en Dakota del Sur, que hoy clausuraba junto con Montana el largo proceso de primarias demócratas.
"Creí que estaba fuera de la política hasta que Hillary decidió competir" (por la presidencia), añadió Bill Clinton, quien aseguró que ha sido uno de los mayores honores de su vida hacer campaña a favor de su esposa.
Esas declaraciones no han pasado por alto, sobre todo por venir de un político famoso por no darse nunca por vencido.
Barack Obama, el rival de Hillary, está a sólo 50 delegados de obtener la candidatura presidencial demócrata, algo que podría ocurrir en los próximos días.
Eso ha hecho que se disparen las apuestas sobre cuándo podría anunciar Hillary su retiro.
La cadena de televisión ABC menciona además en su página web que la campaña envió anoche un memorándum al personal de avanzadilla, que prepara el terreno para cuando llega el candidato, para decirles que no hay ningún acto programado después del miércoles, cuando la senadora pronuncia un discurso ante un grupo de presión pro israelí.
El correo precisa que no se trata de una despedida, pero indica que no hay planes y por lo tanto no hay ningún lugar en el que pudieran precisarse sus servicios por el momento.
Hillary Clinton tiene previsto pronunciar hoy el tradicional discurso de noche electoral en Nueva York, el Estado por el que es senadora.
Será la primera vez en la campaña de primarias en la que pronuncia un discurso en un Estado que no vota ese mismo día o ya ha votado.
Obama partía hoy como claro favorito en Dakota del Sur y Montana, dos Estados al oeste del país escasamente poblados en los que hay 31 delegados en juego.
La senadora Hillary Clinton, que está a 200 delegados de la candidatura, sufrió un duro revés el sábado cuando el Partido Demócrata decidió levantar parcialmente la sanción impuesta a Florida y Michigan por adelantar sus primarias.
Los Estados podrán enviar a sus 368 delegados a la convención del partido en agosto en Denver (Colorado), pero cada uno tendrá sólo medio voto y no pleno poder de voto como pedía Clinton.
La ex primera dama ganó en Florida y Michigan, aunque ni ella ni Obama hicieron campaña en los Estados y el senador afroamericano ni siquiera incluyó su nombre en las papeletas de Michigan.
Clinton confiaba en una decisión favorable que le permitiera presentarse como la líder en el voto popular y atraer así a su campo a los "superdelegados" Äpersonalidades y funcionarios electos del partidoÄ que todavía no han revelado sus preferencias.
Unos 200 de los alrededor de 800 superdelegados no han hecho todavía público su voto.