Area Metropolitana: AREA-05
Están completamente obstruidos
Santa Rosa de Lima insiste con la limpieza de desagües
Para poner fin al padecimiento de los vecinos cada vez que llueve es fundamental la desobstrucción de los desagües pluviales a cielo abierto. El problema, que afecta a todo el barrio, se hizo evidente después de la inundación de 2003 y se fue agravando con los años.

Aunque haga un calor insoportable la lluvia es siempre indeseada en Santa Rosa de Lima. Es que los desagües a cielo abierto están completamente tapados de basura y el agua no tiene salida por ningún lado. Así, al recorrer las calles del barrio se pueden percibir malos olores, producto del agua estancada; vecinos disconformes con las autoridades municipales, porque aseguran que no son beneficiados con tareas hace años; y caños que atraviesan las calles, colocados por los mismos habitantes del lugar para mitigar las consecuencias de los días de lluvia, como un paliativo temporario al problema.

Miguel Verón es el presidente de la vecinal Santa Rosa de Lima hace 10 años. Consultado, dijo que el grado de obstrucción de los desagües pluviales es el principal reclamo de los vecinos. En concreto, refirió el hombre, el origen del problema radica en "la falta de limpieza de los zanjones a cielo abierto de 1ra. Junta, desde las vías del ferrocarril hasta la avenida circunvalación oeste; en la limpieza parcial del zanjón Suipacha; y en el total abandono por parte de los funcionarios". "Todos los meses estamos presentando una nota en la Municipalidad para ver si de esa manera tenemos respuestas, pero se ve que no producen ningún impacto porque el barrio sigue estando siempre igual", dijo.

A falta de tareas, ideas

Eloísa es vecina del barrio. En la recorrida realizada por El Litoral, se acercó espontáneamente para reclamar la limpieza de los desagües y de los canales pluviales. "Fui varias veces al municipio, donde me tomaron el pedido pero nunca me llevaron el apunte", manifestó.

En la esquina de Tucumán y Arenales los vecinos hicieron un surco que atraviesa la calle hasta un zanjón que no tiene tapa y tiene salida hacia los reservorios. Por encima, colocaron un caño y volvieron a tapar la calle para permitir la circulación de los autos. Dos ramas, incrustadas en la tierra, indican que algo pasa por debajo de la calle y, por ende, se pide transitarla despacio en ese sector.

"No nos quedó otra opción más que la de abrir la calle para que, en caso de lluvia, el agua salga por ese conducto y no se agrave la situación. La última vez que llovió entró agua a varios domicilios", indicó Eloísa, lo que fue corroborado por otro vecino mientras transitaba en bicicleta y a los gritos repitió lo mismo.

El presidente de la vecinal, por su parte, señaló: "Estas aperturas de calles -que en muchos casos sólo sirven para mitigar apenas un poco los anegamientos- están en varios sectores del barrio. Es que hay mucha basura y el agua ni siquiera llega a los conductos que siguen su curso hasta los reservorios".

La esquina de La Rioja y Arenales es la más afectada con el problema. Ocurre que es la más baja del barrio y allí es donde se concentra la mayor cantidad de agua.

Antiguo problema

Todos los vecinos consultados por El Litoral coinciden en que la obstrucción de los desagües data de hace siete años, luego de la inundación de 2003. Desde entonces, dijo un hombre, "convivimos con las aguas servidas". "Cuando se está por largar a llover, los ingresos de las casas se llenan de bolsas de arena. Hay familias que no ponen nada pero porque levantaron algunas hiladas de ladrillos", acotó Gisela.

Por último, el presidente de la vecinal Santa Rosa de Lima, Miguel Verón, aprovechó el encuentro para reclamarle al intendente Mario Barletta que "nos incluya en la construcción de esta nueva Santa Fe porque la exclusión es la forma máxima de discriminación y es así como nos sentimos los que somos parte de una misma ciudad pero que nos ha tocado vivir en el oeste, el sector más olvidado".