Corresponsalía Rosario
"No estamos acá solamente para analizar el problema de las retenciones sino también para dar a conocer la clara mirada que tenemos sobre las economías regionales". Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), argumentó de esa manera la posición que tomó anoche en el hotel Imperio de Rosario la mesa de enlace.
Tras una extensa reunión, las entidades del campo decidieron extender el paro agropecuario hasta el lunes próximo, una medida que sólo afectará la comercialización de granos, ya que se decidió excluir de la protesta a la comercialización de hacienda, para evitar el desabastecimiento de carne en el mercado interno.
"Tenemos que resolver los problemas que tienen los productores del interior, mientras los exportadores ganan fortunas", insistió Buzzi, quien durante el mediodía había estado subido a un precario escenario en el cruce de las rutas 178 y 9 frente a 20 mil personas, que representan el "interior" cuya matriz económica y social está atravesada por el sector agropecuario.
Desde la Federación Agraria Argentina interpretan que el tercer capítulo de la protesta tuvo una fuerte adhesión en los pueblos del interior y provocó una sensación opuesta en las ciudades, donde los problemas del sector son parte de una coyuntura informativa pero nunca un problema diario y en muchos casos de subsistencia.
El reflejo de esa percepción se vio muy claro con el acatamiento de la propuesta impulsada por la Federación Agraria Argentina de un cese de actividades. En las comunas del interior provincial la medida de fuerza fue contundente, pero en las grandes ciudades no alcanzó ni siquiera el carácter de simbólica.
El conflicto agropecuario que se originó tras el anuncio de las retenciones móviles, que con la extensión de la protesta llegará a los 90 días, tuvo un impacto directo en las economías regionales.
En localidades como Armstrong, donde ayer se realizó una multitudinaria concentración, el conflicto golpeó con una dureza demoledora, con una baja en el comercio de un 50 por ciento y fábricas de maquinaria agrícola a punto de suspender a sus operarios, que antes del conflicto hacían horas extras.
Buzzi manifestó que el gobierno "está a tiempo de dar un giro razonable", pero aclaró que la protesta seguirá "el tiempo que sea necesario", y acusó a la administración de Cristina Fernández de "querer desgastar y dividir" al campo.
Durante más de cuatro horas, los representantes de las cuatro entidades que conforman la mesa de enlace estuvieron reunidos en el hotel Imperio del centro rosarino, donde analizaron los pasos a seguir en el marco del conflicto.
Tras analizar la situación, Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina, fue el encargado de comunicar la postura de la mesa de enlace, que decidió continuar con el paro por una semana más.
El cambio se dio en el alcance del paro, que ahora apuntará a restringir solamente la comercialización de granos. Los camiones con ganado circularán sin problemas por las rutas, con lo cual no habrá problemas con el abastecimiento de carne, que corría peligro tras el escaso ingreso de animales a los mercados.
"La gente que está en la ruta está dispuesta a seguir la lucha. Pero creo que hay que buscar nuevas estrategias, que el reclamo quede vivo y que también se pueda escuchar a la gente en el campo", remarcó el presidente de la Sociedad Rural, quien también hizo hincapié en repudiar lo que llamaron la "judicialización de la protesta", como fue la detención de los ocho productores agropecuarios en San Pedro.
A continuación se reproducen los puntos del comunicado de la mesa de enlace, tras la larga reunión de los representantes de las cuatro entidades agropecuarias, ayer en Rosario.
La decisión adoptada por la mesa de enlace coronó una jornada de actos de productores agropecuarios en rutas y plazas de varios puntos del país. Poblaciones de las tres provincias de la Región Centro, Chaco, Buenos Aires, Mendoza, Salta y La Pampa, sumaron sus expresiones comerciales e industriales a la protesta.
En Armstrong, uno de los mayores centros de fabricación de maquinaria agrícola, unas 35.000 personas se manifestaron para exigir una marcha atrás con el esquema de retenciones móviles. "No vamos a aflojar ni mamados", vociferó el titular de la FAA entrerriana, Alfredo de Angeli.
Otra multitudinaria marcha recorrió la ciudad bonaerense de San Pedro, cuyas calles fueron virtualmente invadidas por tractores y intendente Mario Barbieri, fue citado por la Justicia por su presunto apoyo a los bloqueos de ruta, junto a otros 8 productores de la zona.
Los productores movilizados aseguraron que en Córdoba hubo unas 80 mil personas movilizadas en distintos puntos de la provincia. La circunvalación de la capital mediterránea volvió a sembrarse de maquinaria agrícola mientras que en Monte Maíz -otro fuerte núcleo de industria de maquinaria- los obreros se sumaron a la protesta de los productores mientras que Silvio Corti -de FAA- acusó a Néstor Kirchner de ser "el gran golpista" y de poner "en jaque" el gobierno de su esposa.
En Gualeguaychú, muchos comercios céntricos cerraron sus puertas y se apreciaron expresiones de la Corriente Clasista y Combativa en favor de la protesta. "Hay que recuperar la democracia", fue una de las consignas centrales de la jornada.
Más allá de lo que sucedió ayer en Reconquista y Avellaneda, y de lo que sigue sucediendo hoy en el interior de Santa Fe (ver página 12), las manifestaciones se reprodujeron en todo el país
Tandil, Balcarce, Necochea y Trenque Lauquen fueron algunos de los puntos de manifestación en la provincia de Buenos Aires, mientras que la esposa de Daniel Scioli, Karina Rabollini, padeció una lluvia de huevazos en el avión que la llevó hasta Venado Tuerto para una presentación comercial privada.
Los productores chaqueños cortaron rutas y se manifestaron en Resistencia, Santa Sylvina, Villa Angela, Saenz Peña, Charata, San Martín y Margarita Belén.
Santa Rosa, Catriló y Ataliva Roca fueron los puntos de expresión de la queja pampeana, que se extendió también en General Acha y General Pico entre otras muchas poblaciones.
Protesta y después.
El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet, manifestó hoy su deseo de que el gobierno reciba, la próxima semana, a las cuatro entidades agropecuarias, una vez finalizada la protesta del agro. "El lunes próximo terminamos con esta modalidad, así que ojalá que nos reciban", indicó, al tiempo que remarcó que "quedó grabado que nos van a recibir para solucionar los problemas concretos. Esperamos que no pase como el 26 de mayo, que al final no nos quisieron recibir". El dirigente expuso que las medidas adoptadas unilateralmente por el gobierno "no son solución".