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Carmen y José Luis Ruiz, los padres de la joven asesinada la noche del viernes en el barrio La Florida, estuvieron esta mañana en Casa de Gobierno, donde los recibió el gobernador Hermes Binner. La entrevista duró más de una hora y se prolongó hasta el mediodía. Mañana los espera el juez de la causa, que hoy debió ausentarse por motivos personales.
"También el Estado mató a mi hija, no solamente el ejecutor. Las ambulancias nunca aparecieron", denunció Carmen, que hace cuatro días perdió a su hija Daiana, en un robo a mano armada consumado en la esquina de su casa. "La tuve que llevar en un remís, en los brazos de mi esposo", dijo con desasosiego.
Daiana regresaba con su primo del trabajo, cuando a las 21.15 en la esquina de Salta y Juan Díaz de Solís, al detener la marcha de la moto, un desconocido los abordó y le exigió a la joven que entregara la cartera. Ante la negativa, el delincuente, que los amenazaba con un arma de grueso calibre, le disparó al pecho y huyó con el bolso.
Como consecuencia del impacto la chica de 22 años falleció a los pocos minutos en la guardia del Hospital Cullen, luego de que la trasladaran en el auto de un vecino.
En cuanto al recibimiento oficial, la mujer lo consideró "amable", y dijo que el primer mandatario los escuchó con respeto. También destacó el compromiso de Binner, quien aseguró que "va a haber más móviles policiales" en las calles del barrio, así como en el resto de la ciudad.
A pesar de las promesas, tardías ante la tragedia consumada, la mamá de Daiana desafió diciendo que seguirá yendo a la Casa Gris, porque "estas puertas tienen que estar abiertas, no solamente para mí sino para todas las mamás y cualquier ciudadano santafesino que lo necesite".
Carmen dijo unas cuantas cosas más ante un puñado de periodistas, que esperaban al matrimonio en las escalinatas del primer piso. Abrazada por su marido José Luis, que casi no pudo pronunciar palabra, y dos allegados que los acompañaron, la mamá pidió "que no salgan más", los asesinos de su hija.
"Estoy a favor de la policía, le estoy agradecida", dijo, pero es "el Estado el que le tiene que proveer lo que necesita" el personal que sale a las calles. Recordó que "en una hora detuvieron a los delincuentes", en medio de un operativo que se montó en las inmediaciones.
Antes de la visita a Casa de Gobierno, el matrimonio Ruiz tenía prevista una entrevista con el juez del caso, el Dr. José Manuel García Porta. Pero al llegar se enteraron que el magistrado había salido por motivos personales.
"El juez que nos iba a recibir a las 10 de la mañana se tuvo que retirar, pero podía haberme llamado, estoy disponible para venir a cualquier hora", se enojó un poco la señora Ruiz, que comprendió los motivos que justificaban su ausencia.
"El viernes murió Daiana, pero mañana puede ser cualquiera, o nosotros mismos que somos grandes", volvió a advertir Carmen, que contiene la bronca y la impotencia. "Nos quitan la vida por cualquier cosa, por si tenemos plata o porque no tenemos plata", soltó.
También aprovechó la ocasión para fustigar a los legisladores y reclamó "una banca en la Legislatura" para tratar los problemas reales de los santafesinos. "Qué más podemos hacer, el Estado tiene que hacer por nosotros, las leyes tienen que cambiar", insistió.
Mañana serán indagados los dos jóvenes detenidos la noche del viernes, implicados en el homicidio de Daiana Ruiz. Ambos están a disposición del juez de Instrucción Segunda, José Manuel García Porta, que concedió 48 horas de prórroga, para completar una serie de medidas probatorias.
Hasta esta mañana, el sumario prevencional se encontraba en manos de la policía, que realizaba algunas medidas complementarias. No obstante, nada se sabe todavía del arma ni de los objetos que le robaron a la chica, entre ellos la cartera con dinero, documentos y un teléfono celular.
Los detenidos son dos varones de 24 y 19 años. Estaban en una vivienda de calle Lisandro de la Torre y Estrada, en barrio Santa Rosa de Lima. En el lugar había más personas al momento de la detención, entre ellos una mujer de 64, un muchacho de 25 y un menor de 15 años. Los acusados dijeron estar de visita en la casa de un amigo, sin embargo existirían coincidencias con la descripción aportada por testigos ocasionales.
La joven era cajera de un comercio ubicado en calle San Lorenzo al 2300, y según se cree esa noche iba con $ 1.500, posiblemente de la recaudación de la tarde, por lo que no se descarta la participación de un entregador.