El Poder Ejecutivo enviará en las próximas horas a la Legislatura un proyecto de ley destinado a comenzar con la implementación de la reforma procesal penal, de manera progresiva y "por materia". El ministro de Justicia, Héctor Superti, adelantó a El Litoral que el objetivo fundamental es hacer que el proceso deje de estar cifrado en la tramitación del expediente y se centre en el conflicto humano y la situación de la víctima.
"Considerando la estructura actual del Poder Judicial y lo que se fue generando en el Ministerio de Justicia desde su creación, tomamos las materias regladas que se considera que ya se pueden implementar y comenzaremos con ellas la puesta en marcha del nuevo sistema procesal", sostuvo Superti. Estas materias que, al momento de la entrada en vigencia de su respectiva reglamentación, reemplazarán a la normativa que actualmente rige al respecto, serán por ejemplo la querella Äque permite al particular llevar adelante una causa penalÄ, la suspensión del juicio a prueba y el principio de oportunidad Äen función del cual se escogen las causas a las cuales priorizar para dar impulso .
El ministro consignó que, al tiempo que se concluye con esta etapa, se avanzará en la determinación de cuáles son las leyes necesarias para poner en marcha el resto de la reforma procesal, que se remitirán a la Legislatura dentro de los próximos cuatro o cinco meses, con la intención de que un año después de su aprobación parlamentaria tengan aplicación concreta. Considerando los plazos legislativos, esto permitiría que, a más tardar, el reemplazo total del sistema debería producirse en los primeros meses de 2010.
Superti hizo notar que "la implementación de lo que queda requiere leyes y estructuras nuevas", y apuntó en ese sentido el Ministerio Público Äde acusación y de defensaÄ, la ley que organiza el gerenciamiento de los tribunales penales, la protección a las víctimas y una norma de transición.
"El cambio fundamental es la idea de pasar de un modelo de justicia penal burocrático, que pivotea en torno de un expediente Äy esto no es una calificación del accionar de las personas, sino una característica del sistemaÄ a otro donde lo importante es el conflicto humano y se trata de buscar una respuesta más inmediata y humanista. Por eso se retoma la importancia fundamental de la víctima, hasta ahora la gran olvidada en el proceso penal", dijo el ministro de Justicia.
En tal sentido, destacó que esta implementación progresiva "también es posible, porque fuimos generando órganos que van a colaborar en ella, como las oficinas de asistencia a la víctima, la reformulación del patronato de liberados Äahora centro de asistencia y control post-penitenciarioÄ y centros de mediación".
Superti ratificó que, sobre esta base, y la puesta en marcha de los sucesivos institutos y materias programados, se irá haciendo un reemplazo progresivo del Código Procesal Penal vigente Äen el articulado correspondiente a cada una de esas previsiones procesalesÄ, hasta llegar a su completa derogación y aplicación del nuevo ordenamiento.