De la redacción de El Litoral
El sindicato de Luz y Fuerza de Santa Fe, por medio de su secretario general y director obrero Atilio Bonantini, impulsa la regionalización de la Empresa Provincial de la Energía, bajo la premisa de tomar como modelo de gestión la forma como había sido dividido el país la ex Agua y Energía de la Nación.
Se plantea la creación de cinco gerencias regionales que, además de las dos ciudades principales, contempla la situación particular de subdesarrollo del norte santafesino, del sur que tiene sus propias realidades más allá de la concentración urbana más importante, y del oeste rafaelino y su propio perfil de producción industrial.
Bonantini dijo que este "es un proyecto que se había manejado a nivel del gobierno provincial" y surge "a raíz de una idea en la que se ha avanzado desde el sector político y que es llevar adelante la regionalización, nuestra propuesta parte de es concepto".
Para el dirigente gremial "lo que se hace es reeditar en materia empresaria el esquema que tenía Agua y Energía Eléctrica de la Nación, que contaba con 9 gerencias regionales, más los distritos y subdistritos con gerencias que tenían facultades concretas para resolver los problemas: esto descentraliza la toma de decisiones y permite una distancia menor entre el usuario y los responsables por dar el servicio".
La gestión descentralizada reserva para la administración central que conduce el directorio de la EPE determinar las políticas y las decisiones técnicas, así como las operaciones económicas más importantes. Por ejemplo: no habrá compras diseminadas de materiales que la EPE puede adquirir en conjunto (en cualquier material u equipo), porque licitaciones de volúmenes más pequeños elevan los precios.
La planificación, la asistencia y la búsqueda del equilibrio entre los recursos a girar a cada regional, también seguirían bajo la órbita de las autoridades centrales. Tampoco las gerencias específicas hoy existentes desaparecerían sino que tendrían estructuras similares en cada gerencia regional, lo que "nos va a permitir estar más cerca de cada usuario".
Bonantini negó que el esquema pueda alentar alguna repetición de las tareas y confió en una clara división entre los trabajos de cada regional y los de la administración central.
"Lo importante es que existan facultades reales, herramientas concretas para que cada gerencia gestione su región", destacó y como ex empleado de Agua y Energía recordó que "es algo que funcionó y muy bien a nivel nacional, que le daba mucha más dinámica a la empresa y permitía que cada gerencia funcione con más agilidad".
Para el director de la EPE es vital que haya equilibrio entre las gerencias regionales: "Hay una región que merece un trato especial, es algo que hemos hablado con el gobernador Hermes Binner y con el ministro Bonfatti: realmente el norte santafesino requiere una política de promoción para el desarrollo. Hoy, por ejemplo, el servicio eléctrico no tiene en Reconquista la estabilidad necesaria para recuperar el Parque Industrial que se ha convertido en un baldío. Aún si hubiera empresas no tendríamos cómo darles un servicio en condiciones", comentó.
El resto de las regionales tiene equivalencias: Santa Fe contiene a la ciudad capital y a un territorio de influencia mucho mayor que Rosario, que será menos extensa pero posee el mercado eléctrico más importante y concentrado. Del mismo modo, las zonas oeste y sur comparten equilibrios entre urbanizaciones y áreas rurales productivas.
Antes de las elecciones
La idea de la regionalización de la EPE no es una novedad en la empresa, y mucho menos en el gobierno provincial: "a este tema lo hemos conversado con el gobernador Hermes Binner, incluso antes de las alecciones. Pensamos que sería lo más adecuado, y que es una iniciativa que se corresponde con el criterio del Ejecutivo que crear una Secretaría de Emergía". Ambos "nos permitirían una mayor integración de políticas públicas y extender proyectos en la Región Centro, con las provincias de Córdoba y Entre Ríos, para la planificación del desarrollo electro-energético".
"La descentralización es la centralidad de estos tiempos y su reflejo son las autonomías funcionales y económicas de las empresas de servicios. La EPE debería regionalizarse, bajo una coordinación provincial flexible. La regionalización de los servicios públicos esenciales nos conducen, sin dudas, a la necesaria construcción de ciudadanía para mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad", dice el Sindicato de Luz y Fuerza de Santa Fe, en un comunicado de prensa.
"Nosotros planteamos cinco gerencias regionales de la EPE, que a su vez se van a subdividir en distritos principales y subdistritos. De esta manera se llevará a cabo una delegación de misiones y funciones, otorgándose responsabilidades y facultades para que cada uno de los niveles pueda cumplir con los objetivos que se tracen. Con este nuevo modelo administrativo, los trabajadores pretendemos que cualquiera de los niveles esté facultado para solucionar los problemas que se le presenten en tiempo y forma, superando el centralismo burocrático en la ejecución de las políticas energéticas", dice el texto difundido por el gremio.
Este esquema descentralizador, a partir de regiones, no es una experiencia nueva: "se ha implementado con éxito administrativo en Agua y Energía Eléctrica de la Nación. Los grandes avances argentinos del siglo XX en materia energética se dieron gracias al trabajo y la planificación de una empresa como AyE, que bajo el control estatal absorbió a las empresas privadas que funcionaban en el país hasta 1946, con criterios estrictamente fijados a la rentabilidad de las firmas y con gestiones sin ninguna clase de coordinación por región. En cambio, AyE, con una estrategia orientada al desarrollo del país, permitió el avance y la participación de todas las regiones de la nación sin excepciones, sin tener en cuenta si eran o no rentables".