Mientras en Capital Federal la disponibilidad es mayor y los precios están 20 % promedio más baratos, en el interior del país la falta de combustibles se hace sentir. La oferta mejoró un poco el fin de semana en Santa Fe, pero la demanda sigue alta allí donde los surtidores funcionan. La planta de Shell en el puerto permite algún reabastecimiento en nuestra zona, pero las petroleras no siempre tienen las rutas despejadas para que sus camiones abastezcan todo el mapa. Hoy hubo filas de hasta tres cuadras para arribar al surtidor, como lo refleja lo sucedido en San Martín y Obispo Gelabert.