Internacionales: INTE-02 Crece la tensión entre Pakistán y Afganistán

Télam

Pakistán convocó hoy al embajador afgano para entregarle una protesta y prometió que defenderá su soberanía, un día después de que el presidente afgano amenazó con enviar tropas a Pakistán para combatir a insurgentes.

El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó hoy a la calma a los líderes de Pakistán y Afganistán, piezas clave de su guerra global contra el islamismo, y dijo que su gobierno podía ayudar a apaciguar la "molesta situación" entre ambos países.

Karzai consideró ayer justificado que Afganistán ataque a rebeldes talibanes que se refugian en territorio de su vecino y supuesto aliado en la "guerra contra el terrorismo", y afirmó que su país tenía derecho a la "defensa propia".

Mientras crecía el malestar en Islamabad por los dichos del mandatario, unos 2.000 afganos se manifestaron hoy en la frontera común de 2.500 kilómetros para expresar su apoyo a Karzai, informaron fuentes policiales.

En un comunicado, el canciller paquistaní, Shah Mehmood Qureshi, dijo que quería "dejar absolutamente claro que Pakistán defenderá su soberanía territorial".

Qureshi calificó de "irresponsable, amenazante y lamentable" el comentario de Karzai, informó la agencia de noticias DPA.

El vocero de la Cancillería paquistaní Mohammed Sadiq dijo que el embajador afgano, Mohammed Anwar Anwarzai, fue convocado al Ministerio en Islambad y recibió una protesta formal, información que fue confirmada por la sede diplomática afgana.

De visita en Londres, Bush dijo en conferencia de prensa que Estados Unidos podía calmar la "molesta situación", aunque evitó apoyar la amenaza de Karzai de enviar tropas a través de la frontera para combatir a insurgentes.

"Podemos ayudar. Podemos ayudar a calmar esta situación", señaló Bush, quien dijo comprender las preocupaciones de Karzai.

El mandatario llamó a los líderes de Afganistán y Pakistán a intensificar sus conversaciones y compartir más información de inteligencia puesto que ambos se enfrentan a un enemigo común y son aliados de Estados Unidos en la "guerra al terrorismo".

"Hay mucho en común. No está en el interés del otro que los extremistas tengan un refugio seguro desde el cual operar. Obviamente, allí existe una situación molesta", declaró Bush, citado por la cadena de noticias BBC.

La crisis es la peor desde que Pakistán dejó de apoyar a los talibanes y respaldó la invasión estadounidense de Afganistán tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.

La volátil situación en la frontera y las difícil relación Estados Unidos-Pakistán-Afganistán quedaron al desnudo la semana pasada cuando el ejército paquistaní acusó al norteamericano de matar a 11 de sus soldados en un "cobarde ataque" aéreo.

Funcionarios afganos y occidentales acusaron varias veces a Pakistán de no combatir lo suficiente a los talibanes y miembros de la red Al Qaeda que operan en su territorio y expresaron su preocupación por sus recientes negociaciones con jefes talibanes.