Sucesos: SUCE-06
Treinta y tres puñaladas
Comienza juicio por crimen de un chico discapacitado
El imputado podría ser condenado a prisión perpetua. La víctima, un chico discapacitado, resultó muerto por más de treinta puñaladas.

Télam

Un joven comenzará mañana a ser juzgado por el crimen de Mauricio Ponce de León, un chico discapacitado que en febrero de 2005 fue asesinado de 33 puñaladas en la ciudad bonaerense de Chascomús, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Diego Urquiaga (27), procesado con prisión preventiva como autor del delito de "homicidio calificado por ensañamiento y alevosía", por lo que podría ser condenado a una pena máxima de prisión perpetua.

Según las fuentes, este joven será sometido a juicio por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, integrado por los jueces Jorge Tamagno, Analía Graciela Avalos y María Ester Zabala.

La fiscal de juicio, que comenzará mañana a las 9 y por el que desfilarán unos 200 testigos, será Gabriela García Cuervas, en tanto que la familia de la víctima estará representada por el abogado José Ignacio Ochoa.

Si bien, en este proceso hay un solo acusado, en el expediente hay otros tres jóvenes vinculados y que en 2005 estuvieron detenidos por el caso, aunque luego fueron excarcelados.

Se trata de Matías Bustingorry, Pablo Brandoni y Néstor Torrado, todos jóvenes de la ciudad de Chascomús que conocían tanto a la víctima como a Urquiaga.

Estos tres primeros fueron beneficiados en abril de 2005 con la falta de mérito por la jueza de Garantías de Dolores Laura Elías, lo que les permitió recuperar la libertad.

Uno de los elementos que llevó a los investigadores a centrar las sospechas sobre Urquiaga fue la declaración de dos compañeros de celda del joven que aseguraron que admitió haber matado a Ponce de León.

Sin embargo, para la querella, Urquiaga no pudo haber actuado solo, por lo que Mabel, tía de la víctima dijo a Télam que espera que el acusado diga durante el juicio todo lo que sabe.

Para Ochoa, el móvil del crimen pudo haber sido un secuestro planeado por Urquiaga y los otros tres sospechosos y que, por alguna razón, el imputado se adelantó y actuó con fines de robo.

Es que, la víctima había cobrado hacía poco un millón y medio de pesos como indemnización por un accidente ferroviario sufrido años atrás, en el que perdió una pierna y parte de la otra.

Con ese dinero, el joven había adquirido el salón de un club de Chascomús, en el que planeaba que funcionara como discoteca.

El 26 de febrero de 2005, Ponce de León fue hallado asesinado en el paraje La Liberata, a tres kilómetros de la planta urbana de Chascomús y a unas 40 cuadras de la turística laguna local.

Ese día, el joven había salido de su casa para adquirir un autoestéreo que le habían ofrecido para su Peugeot 206.

De acuerdo a los investigadores, el acusado citó a Ponce de León para que lo pasara a buscar, con la excusa de venderle un DVD a bajo costo.

Se cree que Urquiaga abordó el Peugeot 206 de la víctima y se sentó en el asiento trasero ya que en el del acompañante delantero estaban las muletas y la silla de ruedas de Ponce de León.

La víctima manejó hasta un sector de la laguna, momento en que agresor le colocó un cable al cuello hasta desvanecerlo.

Luego lo sacó del auto y comenzó a golpearlo con sus propias muletas, hasta dejarlo gravemente herido y se fue hasta su casa.

Tras realizar unas diligencias, el sospechoso tomó un cuchillo y regresó al lugar del ataque, pero descubrió que el joven discapacitado no estaba donde lo había dejado, sino que se había logrado arrastrar hasta unos arbustos, desde donde le gritó: "¿Por qué me hacés esto?, no me mates, yo nunca te hice nada", según la presunta confesión de los compañeros de celda de Urquiaga.

Finalmente, el acusado se abalanzó sobre Ponce de León y, tras un breve forcejeo, lo mató de 33 puñaladas.