La Justicia penal porteña investiga cómo fue herido con un arma blanca, en los pasillos de tribunales, un supuesto testigo de una causa que tenía en su poder documentación que, según dijo, le quisieron robar.
El insólito episodio ocurrió el martes de la semana pasada en un pasillo del quinto piso del Palacio de Tribunales, cuando una empleada del juzgado de instrucción número 23, a cargo del magistrado Roberto Ponce, salió de su despacho y observó a un hombre de traje que se tomaba el abdomen y tenía sangre en la camisa.
La empleada dio aviso a la policía que trabaja en Tribunales, mientras el hombre balbuceaba que lo habían apuñalado para robarle una caja que llevaba en su poder. Según el confuso relato, la agresión habría sido cometida en un baño público situado justo frente al juzgado número 23.
La supuesta víctima no identificó a sus agresores, en buena medida porque sufrió una descompensación como consecuencia de la herida, por lo que fue trasladado por un servicio de emergencias médicas al hospital Ramos Mejía, donde permaneció internado durante dos días.
La causa recayó en el juzgado de instrucción número ocho, a cargo de la jueza subrogante Yamile Bernan, quien por tratarse de un delito de autor no identificado, delegó la investigación en el fiscal Luciano González Valle. Fuentes judiciales consultadas por esta agencia sostuvieron que en el baño donde se habría producido la agresión fue secuestrado un cuchillo, que ya fue enviado a peritar para determinar si tiene huellas del supuesto agresor.
En ese contexto, las fuentes confirmaron que, efectivamente, el apuñalado tenía documentación que servirá de prueba en una causa judicial "por una cuestión económica", que eludieron precisar.