Sucesos: SUCE-12 El invitado

La Cámara de Casación bonaerense ratificó una condena a 18 años de cárcel para un sujeto que apuñaló a cuatro integrantes de una familia y abusó sexualmente de una adolescente, después de que lo habían invitado a cenar.

Los hechos ocurrieron el 4 de octubre de 2001 en la localidad bonaerense de Hurlingham, cuando la familia, compuesta por un matrimonio con dos hijos, un varón y una mujer, invitó a cenar a quien finalmente resultaría ser su feroz agresor.

Este sujeto les robó 8.000 dólares y aplicó puntazos en el cuerpo a todos sus anfitriones, además de abusar a la joven.

Ni el fallo, ni el desarrollo del juicio -ante un tribunal oral de Morón en 2004 y ahora ante la Casación bonaerense- explican por qué el condenado adoptó tal conducta. Sin embargo, describe que en determinado momento amenazó con un cuchillo a todos los integrantes de la familia, y uno por uno los fue inmovilizando con cinta de embalaje, y separándolos en distintas habitaciones de la casa.

En una de ellas, abusó de la adolescente, a quien -al igual que a los demás miembros de la familia- tras consumar su ultraje le aplicó "varios puntazos" hasta que la creyó muerta. Ninguno de los cuatro murió y el relato coincidente de todos sobre lo que había ocurrido posibilitó la detención y la posterior condena por "robo agravado por el uso de armas, privación ilegal de la libertad agravada por violencia, abuso sexual agravado por el uso de arma y cuádruple tentativa de homicidio calificado por alevosía".

Los jueces de la sala 2a. de Casación provincial Jorge Celesia y Carlos Mahiques descartaron los argumentos de la defensa del condenado, que adujo que el agresor había actuado influido por su adicción a las drogas y el alcohol, y por problemas personales. Para los camaristas, pese a sus trastornos de conducta, el condenado "comprendió la criminalidad de sus actos" y, por consiguiente, resulta punible.