Enrique José Milani
En la nota anterior discurríamos sobre la necesidad de estar debidamente "aprestados" (preparados) para recorrer con éxito, provecho y ahorro de tiempo, las páginas de un diccionario. Para esto, hay que poseer conocimientos básicos sobre su estructura y contenido. Además informábamos respecto de datos interesantes acerca de la depuración y supresión de entradas, consideradas en desuso; y de la inclusión de nuevas, tarea que implicaba la reelaboración de artículos compuestos por los lemas, que los encabezan; las etimologías, acepción o acepciones, formas complejas, envíos, definiciones, notas de uso e informaciones complementarias. A todo esto debe agregarse la inclusión de americanismos, tecnicismos y otros "ismos" que veremos luego.
A continuación, consideraremos aspectos que nos servirán de guía para la consulta rápida e inteligente. En las primeras páginas del código verbal académico, hay una tabla con más de 500 abreviaturas. Conviene familiarizarse con ellas a fin de descifrarlas cuando aparezcan. A veces son varias para una sola palabra: por ej.: ablación. f. (femenino y la definición). 2. Cir. (cirugía y lo que corresponde). continental Geogr. ( geografía y el significado para esta ciencia). Las entradas o artículos, encabezados por un lema, se ordenan alfabéticamente. Es preciso dominar el abecedario a fin de ubicar rápidamente el término buscado. El X Congreso de Academias de la Lengua Española (1994), dispuso que las voces que empiezan por ch o ll se sitúan entre las que comienzan por c o l respectivamente, con un encabezamiento (CH, LL) que recuerda su condición de letras del alfabeto español. Cuando entre variantes formales, la Academia se inclina por una u otra, lo expresa a través de dos vías: la variante 1ª. es la preferida por la Corporación, aunque la 2ª. también es aceptada. Por ej.: olimpiada u olimpíada; hemiplejia o hemiplejía. La otra vía consiste en que la primera lleva la definición directa; en cambio la 2ª., por remisión: Así, psicología, psicológico, psicólogo, son las formas recomendadas; sicología, sicológico, sicólogo, no se recomiendan.